Ganci sostuvo que anteriormente existía un oligopolio por parte de los proveedores, es decir ciertas empresas que vendían exclusivamente determinados medicamentos, en zonas específicas sin existir competencia alguna, entre ellas. "Ahora todas las empresas tendrán que competir en las licitaciones, para escoger a un solo ganador", acotó.
Según el presidente de Oferentes del MINSA esto abaratará costos al Estado y agilizará el proceso de adquisición de medicinas.
Sostuvo que si estas compañías no ganan en la licitación de "precio único", no podrán vender a las instituciones de salud del Estado, por el resto del año, el medicamento que ofertaron en el acto.
El funcionario dijo que esto obligó a las proveedoras a bajar sus precios, y aportó que dentro del pliego de cargos hay cláusulas muy severas al respecto. "Si la empresa no cumple con las entrega del medicamento, no habrá periodo de prórrogas y el fármaco se solicitará al segundo proponente", puntualizó.
Informó que en la última licitación que realizó el MINSA habían 101 compañías habilitadas, de las cuales 46 participaron. Y agregó que anualmente gastan en medicamentos 45 millones de dólares, de la cual han licitado 22 millones.
Aclaró que se trata de precio único porque implica la unión, para comprar medicamentos, de todas las instituciones de salud pública, adscritas al MINSA como el Hospital Santo Tomás, San Miguel Arcángel, José Domingo de Obaldía, Instituto Oncológico Nacional, entre otras.
No obstante, José Eduardo Sam de la casa proveedora Reprico, S.A., aclaró que la clase de medicamentos que requieren las instituciones de salud no son previstas por una gran cantidad de empresas comerciales. "Vender productos farmacéuticos no es vender clavos", acotó.
Sam dijo que esto requiere cierta administración y conocimiento y quizás muchas veces, por eso se habla de oligopolio.
En tanto, Irene Galindo de D´anello de la distribuidora Impa-Doel, S.A., argumentó que hay muchos proveedores que participan con diferentes productos y cada uno ofrece el mejor precio, por lo que consideró que en ningún momento hay oligopolio.
Lucas Verzbolovskis, gerente general de la proveedora Droguería R. González Revilla, S.A., descartó la posibilidad de que haya oligopolios por parte de las empresas distribuidoras de medicamentos.
En el precio único se adquirirá específicamente los medicamentos de mayor consumo, es decir aquellos fármacos cuyas compras exceden los 5 mil balboas al año.
Con esta nueva licitación las proveedoras se ven obligadas a abastecer a las farmacias estatales antes de que se acaben las medicinas, que surten.
Los precios de los medicamentos serán iguales tanto para la capital y como el interior del país.