El viceministro de Gobierno y Justicia y director encargado de la Autoridad de Tránsito, Severino Mejía, aclaró a su regreso de Colombia que su visita a este país fue para analizar junto a las autoridades colombianas el tema del narcotráfico y no el asunto de los buses articulados.
Mejía salió al paso de versiones que daban cuenta que su presencia en Colombia obedecía a que el Gobierno se está arrepintiendo de la decisión de instalar el transmilenium, por temor a que se repitan los problemas de seguridad y evacuación de pasajeros en caso de incendiarse uno de estos vehículos.
El funcionario reveló al Panamá América que extenderá una invitación a la máxima representante del transmilenium en Colombia, para que realice una presentación abierta, a todos los medios de comunicación social, de las bondades de los buses articulados.
Mejía informó que aprovechó la oportunidad para realizar un sondeo entre los bogotanos y conocer personalmente las opiniones que tienen éstos de los buses articulados.
"La opinión que tienen estas personas de los buses articulados es totalmente distinta a los artículos que aparecen publicados en los medios locales", resaltó Mejía.
La Autoridad de Tránsito probará próximamente tres buses articulados en los Corredores Norte y Sur, para observar la efectividad de los mismos, lo que para muchos es un indicio de que el Gobierno no está dispuesto a negociar otra opción.