Cada vez que Itzel Ríos, residente en Las Mañanitas, tiene que abordar un bus, se lleva las manos a la cabeza y suspira profundo.
A ella la preocupación la invade, pues falta poco para que inicien las clases y no mejora el servicio de transporte del corregimiento.
"Pronto entrarán los estudiantes a la escuela y los buses pasarán más llenos. Ese es el problema de todos los días", cuenta.
Ríos trabaja en una fábrica de ropa en la vía Porras y para llegar a las 7: 00 de la mañana (horario de entrada) debe levantarse a las 4: 00 de la madrugada.
Tiene que estar en la parada a las 5: 40.
Ríos debe salir a esa hora, porque los buses pasan llenos y no paran, además los recorridos por la cantidad de gente demoran un poco más.
"El presidente de la piquera de Las Mañanitas, Santos Vega, tiene que tomar cartas en el asunto para terminar con ese problema", expresa molesta.
Recomienda que se organice la salida de los buses para que las personas no tengan que llegar tarde a sus trabajos o compromisos.
Según la usuaria del transporte, si ella se demora por lo menos unos 30 minutos en abordar el bus, llega tarde.
Pero no todo acaba allí. Y es que la odisea continúa al regreso a casa, pues a las 3: 30 de la tarde las personas van en el estribo de los buses.
Dice que cuando llega a la parada con sus amigas, ellas abordan los buses vacíos, pero "yo tengo que irme en el estribo, porque a medida que entra la tarde pasan más llenos".
Recientemente, Santos Vega, presidente de esa terminal, reconoció que algunos buses de la ruta tienen equipos de sonido.
"De los 135 buses que tengo en la ruta, hay 28 que están trabajando desordenadamente. Esos tienen música", aceptó; además explicó que hay divisionismo.
Buses llevan pasajeros en la puerta
Los residentes de las barridas Santa Mónica, Los Nogales, Parque Real se quejan del servicio de transporte.