Garay se mantiene en su cargo de cabo segundo de las Fuerzas Especiales, ya que la ley indica que los policías que son acusados por presuntos delitos cometidos en horas de servicio tienen derecho a mantener su puesto, así lo reveló Mirones.
Igualmente, expresó que se opone a la decisión del fiscal Auxiliar Luis Martínez que ordenó la detención preventiva de Garay, ya que todas las pruebas indican que el cabo actúo bajo la ley.
Peritos de la PN mediante las fotografías del cadáver determinaron que la detonación que acabó con la vida de Arguelles se realizó a larga distancia, ya que de lo contrario le hubiese deshecho el rostro.
Pese a que las autoridades no encontraron residuos de pólvora en los participantes del enfrentamiento en isla Viveros, Mirones expresó que los obreros pudieron esconder las armas.
Existen contradicciones en este hecho, ya que por una parte la PN confirmó que existen 6 testigos que manifestaron haber visto a los obreros portando armas de diversos tipos. Sin embargo se hizo del conocimiento público que todas las personas que ingresan a la isla son revisados por miembros del Servicio Marítimo Nacional.
El Cabo Agustín Garay se mantiene detenido en una instalación policial.
Testigos aseguran que miembros del SUNTRACS estaban armados.
Mirones reitera que las fotos demuestran que el disparo se hizo desde lejos.
Las supuestas armas que tenían miembros del SUNTRACS no han sido encontradas.