La violencia doméstica ha cobrado la vida de 47 panameños este año. Todo esto en un país donde cada dos horas y 40 segundos se presenta una denuncia ante la Policía Técnica Judicial (PTJ) por el delito de violencia doméstica, es decir 10 casos diarios.
Estadísticas de la PTJ revelan que de enero a septiembre se presentaron 2 mil 709 denuncias por violencia doméstica, que lo sitúa en el segundo delitoen el país, sólo superado por los hurtos.
Se ha notado un incremento en estos casos, ya que aún no se termina el año y la cifra del 2006 ya fue superada, este año se han denunciado mil 154 más que el 2006.
Según información del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) que lleva los registros de casos atendidos en la institución, lo alarmante de la situación de violencia doméstica actual es que ha cobrado la vida de 47 personas este año, de las cuales 16 fueron asesinadas por su pareja, 7 por su ex pareja, 13 por desconocidos 11 por familiares y conocidos.
En cuanto al tipo de violencia a la que son sometidas las mujeres, registros del MIDES dan cuenta que en este año se atendieron 454 mujeres por violencia física, 484 por violencia psicológica (verbal) y 74 por violación sexual.
Según el MIDES, el maltrato físico incluye: puntapiés, golpes, empujones, intentos de asfixia y heridas con arma blanca.
En el maltrato psicológico predominan insultos, amenazas, humillaciones, intimidaciones y burlas.
También podría ser por trastorno de personalidad y de la conducta y la adicción a las drogas; sujetos obsesionados por el amor de una mujer provocados por el abandono o maltrato de la figura materna en su infancia.
Las mujeres tanto de un nivel socioeconómico alto y bajo piensan que la vio- lencia empeorará si denuncian al sujeto.
La ministra del MIDES María Roquebert asegura que la violencia doméstica no sólo ocurre en las áreas populares, pues las mujeres que buscan orientaciones pertenecen a todos los estratos sociales.
Destacó que Arraiján, La Chorrera y Chepo son los lugares donde hay mayor incidencia, por ello se ha instalado en esos distritos una red de atención y prevención, cuyo fin es orientar a las víctimas.