Los chiricanos que tomaban café en el desayuno, el almuerzo y la cena ya no podrán hacerlo, debido a que a partir del 1 de enero del 2008 el paquete que costaba diez centésimos aumentará a quince.
Se trata del café que consume la mayor parte de la población que vive en las zonas rurales y urbanas.
La medida obedece, según algunos industriales al alto costo de producción que hace insostenible la actividad de procesar y empacar el café para la venta en los mercados.
Un empresario que pidió reserva de su nombre señaló que sólo en el 2006, el quintal de café en grano costaba B/.100 y ahora cuesta B/.130.
Alegó además que el precio del plástico para el empaque puede alcanzar hasta un 25% más que el precio del año pasado.
Sostuvo que el costo del combustible para ir al campo a buscar la materia prima y su posterior traslado hasta las torrefactoras ha provocado un fuerte impacto.
Por otro lado, la competitividad de los productores ticos en ofrecer más dinero por la lata del café panameño en cereza provocó que gran parte del grano saliera del país. Ahora la producción nacional no es suficiente como para bajar los costos.
Elmer y Manuel manifestaron que ahora sólo podrán tomar café en las mañanas o en las noches, ya que no cuentan con el dinero suficiente para pagar quince centésimos por cada paquetito.
Señalaron que este aumento representa un duro golpe a sus bolsillos.
Todo a punta que esta medida será un hecho, porque el ingrediente del nuevo salario mínimo también ha puesto en carrera a los empresarios.
En estos momentos continúa la cosecha del grano y algunos torrefactores alegan que comienza a escasear la materia prima.
Ernesto Amet Lezcano, presidente de la Asociación de productores de Café de Renacimiento, explicó que se espera mejorar esta dura situación con la cosecha de las regiones altas de Volcán y Boquete.