Una nueva protesta realizaron los devotos y creyentes en el distrito de Atalaya en Veraguas, luego que a eso de las 3:00 de la tarde de ayer, se enteraron que el sacerdote Gilberto Hernández, celebrara una misa de bautismo en la Basílica Menor San Miguel Arcángel en la que tuvo que intervenir la Policía Nacional, y sacar al cura del templo fuertemente custodiado.
La seguridad se redobló y hasta un contingente de unidades antidisturbios se presentó a la Casa Cural, donde tuvo que sacar al párroco y trasladarlo en un vehículo que utiliza esa unidad policial para protegerlo de la turba que le advirtió a las autoridades de la Iglesia Católica no enviar al sacerdote a oficiar misa, hasta que aparezca la imagen original del Cristo Jesús Nazareno.
Injustificable.
Así fue catalogada por la iglesia Metodista y expertos sociólogos, la acción registrada el pasado viernes por los fieles católicos, cuando casi linchan a Monseñor Oscar Brown, por mentir sobre la restauración de la imagen del Nazareno de Atalaya.
La acción fue realiza por parte de los miembros del Comité Pro Rescate del Santo, cuando Monseñor Brown el viernes pasado reveló que la imagen que reposa en la Basílica de Atalaya es una réplica y no la original.
Para el Obispo de la iglesia Metodista de Panamá, Pablo Morales, todo acto de violencia debe ser censurado y esta situación no justifica que hayan actuado de forma violenta con una autoridad de la iglesia Católica del país.
"Las autoridades de la iglesia Católica merecen respeto por la investidura que tiene por parte de su feligresía", dijo el Obispo Morales.
Morales señaló que las personas no deben dejarse llevar por el fanatismo de imágenes, sino creer en un Dios.
Mientras tanto, los sociólogos Raúl Leis y Enriqueta Davis concuerdan que las acciones que realizaron los feligreses, contra Monseñor Brown no son aceptables.
Leis asegura que todo se debe a un excesivo culto por la imagen, ya que las personas las identifican como las hacedoras de los milagros.
Por su parte, Davis considera que aparte de la creencia de las personas, éstas no deben llevarlos a cometer actos injustos.