Las unidades policiales que han participado en el control de los desórdenes ocurridos en los últimos días en área metropolitana han hecho uso excesivo de la fuerza y en ocasiones la situación se les ha salido de control.
El ex subdirector de la desaparecida Policía Técnica Judicial (PTJ), Javier Chérigo, sostuvo que hubo falta de planeamiento de los operativos y uso excesivo de gas lacrimógeno y de las escopetas de perdigones.
Según Chérigo, las bombas de gas lacrimógeno no deben ser usadas en áreas residenciales en donde terceros pueden resultar afectados, ni pueden ser lanzadas cerca de hospitales, escuelas o iglesias.
Alegó que existen restricciones internacionales sobre el uso de este tipo de artefactos para sofocar revueltas o desórdenes.
También dijo que el procedimiento realizado en algunos arrestos no fue el correcto, como aquellos casos en donde se golpeó a obreros en el suelo y se les apuntó con armas de fuego.
En cuanto al uso de perdigones sostuvo que estos deben utilizarse a cierta distancia para que no produzcan lesiones graves.
Sobre las balas de goma estimó que no deben ser disparadas a corta distancia, por que puede ocasionar una lesión grave por la velocidad del impacto.
Fuerza.
Las unidades del Control de Multitudes deben tener un entrenamiento que les permita reaccionar con rapidez para controlar cualquier incidente, pero sin ocasionar daños y debe haber un uso controlado de la fuerza.
A su juicio se debe tener continuidad en el procedimiento de las unidades de la Policía y existir un planeamiento de los posibles escenarios que se pueden presentar para establecer estrategias para neutralizarlos.
En tanto, el ex director de la PTJ, Jaime Abad, consideró que la respuesta de la Policía fue proporcional a la violencia con que los obreros del SUNTRACS actuaron.
Para Abad el comportamiento policial en los trabajos de control de los desórdenes ha sido correcto.
En cuanto a la situación ocurrida en la provincia de Colón, en donde se observó a algunos policías golpeando a particulares, consideró que el área en donde se produjo el incidente es muy peligroso y prueba de ello fue que en la noche cuatro policías fueron heridos de bala en el sector de La Caseta.
Sostuvo que la delincuencia común quiso sacar provecho de esta situación y agredir a las unidades policiales.
Planteó que la valoración de estos hechos debe ser hecha sin apasionamientos y tomando en cuenta la situación en que se encontraban los policías.
Estimó que hubo situaciones de mucha violencia de parte y parte.
Ayer, los obreros bloquearon el tráfico, y esto ocasionó el enfrentamiento con las unidades anti disturbios