En el quinto piso del Complejo Hospitalario Metropolitano a eso del mediodía, cualquier papel que sirviera como abanico era bueno. El calor era infernal.
Panamá América recorrió las instalaciones de la Caja de Seguro Social y observó que en lugares como la sala de Cuidados Intensivos, la situación es tal, que se han tenido que abrir las ventanas.
La mayoría de los entrevistados, tanto hospitalizados como pacientes ambulatorios, mostraron su descontento por el excesivo calor que se siente en el hospital.
Rubén De León, por ejemplo, es uno de los pacientes que se enfrenta constantemente a esta odisea.
Indicó que en el mes que tiene de estar recluido la situación ha empeorado, por lo que él y sus compañeros de cuarto han optado por mantener tanto las puertas como las ventanas abiertas día y noche.
Como dato curioso, indicó que cuando se les toma la temperatura la mayoría de los pacientes la tiene en 37°, debido al calor.
En ese sentido, Emérita de Frías, quien tiene a su esposo Roberto hospitalizado, corroboró que el calor "es insoportable". Su esposo lleva más de un mes esperando que lo operen y teme que se posponga la fecha de la cirugía.
Thedy Veliz, director administrativo del complejo, explicó que lo que sucede se debe a los trabajos de instalación de nuevos compresores de aire acondicionado.
Todo esto, según dijo, con la finalidad de dotar al CHM de un sistema de aires acondicionados moderno. Los trabajos iniciaron la semana pasada y deben concluir el próximo lunes.