El activista del partido Cambio Democrático, Luis Eduardo Camacho, expresó este domingo que uno de los problemas que enfrenta actualmente el equipo legal del expresidente Ricardo Martinelli es enfrentar un proceso con argumentos jurídicos, cuando en realidad es algo político.
“Y es político porque tiene dos fines fundamentales: tratar de inhabilitar al líder de la oposición, Ricardo Martinelli, y acabar el proyecto político de Cambio Democrático”, indicó Camacho en declaraciones al programa Debate Abierto.
Agregó que esa “persecución política” la ejecuta el Ejecutivo por medio de dos instrumentos que maneja: el Ministerio Público y el Órgano Judicial.
“Solo hay justicia cuando se busca la verdad; si lo que se busca es satisfacer venganzas personales y objetivos políticos... nunca podrá ser justicia”, sentenció el también vocero de Ricardo Martinelli.
Mentiras urbanas
También arremetió contra comentarios de diversos líderes políticos que ventilan en los medios -sin que estén en el expediente contra Martinelli- para tratar de hacerlos “verdad” en la opinón pública.
En forma concreta se refirió al señalamiento de la activista del PRD, Balbina Herrera, quien alega que los exministros Jimmy Papadimitriu y Roberto Henríquez supuestamente aceptaron que en la administración anterior se hacían escuchas ilegales.
“¡Eso es falso!”, destacó Camacho. “No hay en el expediente ningún testimonio documentado que certifique que Ricardo Martinelli ordenaba escuchas telefónicas ilegales”, le recordó Camacho a Balbina Herrera, quien también estaba en el panel de discusión.
También refutó el argumento de que en la investigación contra Ricardo Martinelli se crea un precedente en la justicia local.
“Aquí hay presidentes que ya han sido procesado; hay ministros -particularmente del PRD- que han sido procesado... y algunos hasta condenados”, recordó Camacho.
Concluyó estableciendo que la diferencia de estos casos con el que se le adelanta a Martielli “es que aquellos acusados fueron procesados por hechos que cometieron, vs. un proceso contra Martinelli que a todas luces es una persecución política”.