Los pobladores de las comunidades ubicadas en las cercanías de la laguna de San Carlos comenzaron a variar su alimentación diaria, a través del consumo de pescado.
Aun cuando en la laguna existían peces, sólo ocasionalmente era posible la captura de algunos, debido a la carencia de implementos y adiestramiento.
En diciembre pasado, la Autoridad de los Recursos Acuáticos (ARAP) depositó más de siete mil crías de tilapia en la laguna, como parte de un proyecto de masificación de producción de peces para asegurar la alimentación en las áreas rurales del país.
Alfonso Martínez, encargado de Fomento y Asistencia Técnica de la ARAP, explicó que en el país existen muchos cuerpos de agua similares a la laguna ubicada en San Carlos y que han estado abandonados, mientras que la población padece de deficiencia nutricional.
Informó que ya existe un plan de manejo para cada uno de estos lagos y que permitirá establecer la forma en que se pueda obtener un beneficio para las comunidades.
Para la Laguna de San Carlos la producción se realizará utilizando jaulas, lo que facilitara la tarea de capturar los peces.
Además afirmó que este procedimiento ya se está utilizando en el sector de Bayano.
Según Martínez, desde hace varios meses se ha estado capacitando a la comunidad para las captura de peces.
Buenos resultados.
Por su parte, Alexander Cobas, quien adelanta la parte técnica del proyecto, declaró que ya se está realizando labores de pesca en el lago, y que se ha obtenido un promedio de 50 a 100 libras de pescado semanal. La mayoría es para consumo de la propia comunidad, y se ha fijado el precio de 0.80 por libra.
"Al tratarse de un proyecto que aún está en sus inicios existe un límite para la captura de peces, de lo contrario, el proyecto fracasaría", dijo Cobas.
Mencionó también que el proyecto está a cargo de una asociación formada por los propios residentes, quienes intentan combinarlo con el aspecto ecoturístico.