Como alternativa para evitar el desabastecimiento de medicamentos en las farmacias de los hospitales panameños, el Ministerio de Salud hará, a partir de este año, las licitaciones únicas anuales para una determinada medicina, de manera que exista un compromiso de la casa distribuidora para que haya un suministro permanente.
En Panamá hay 33 mil medicamentos y generalmente se producen desabastecimientos de entre 20 a 50 productos por mes, ya que se depende del mercado internacional.
El ministro Fernando Gracia explicó que las casas comerciales no renuevan a tiempo el Registro Sanitario que demora tres meses.
Considera que los trámites de renovación del Registro Sanitario deben iniciarse con unos seis meses de premura, ya que las veces que se produce una falta de medicamentos es consecuencia de que las empresas no están al día en el Registro.
Tanto en el Ministerio de Salud como en la Caja de Seguro Social, se enfrenta el problema de que el distribuidor demora hasta 90 días para entregar los medicamentos, dijo en el programa “Diálogo”, de la periodista Luz María Noli.
Especificó que este año se iniciarán las licitaciones públicas anuales por producto y de esta manera el distribuidor se comprometerá a entregar la medicina mes a mes a todo el territorio nacional, al mismo precio.
Para evitar el desabastecimiento, el ministro señaló que se ha instruido al Departamento de Farmacias y Drogas para que otorgue en algunos casos registros sanitarios urgentes provisionales para poder adquirir los medicamentos que podrían faltar en determinado momento.
En otro aspecto, Gracia pronosticó que en unos seis meses se podrá controlar la malaria en el país, a pesar de que en el año 2003 se registraron unos 4,600 casos, lo que representa un incremento con respecto al 2002, año en que hubo 2,600 afectados.
Destacó que en el 2003, Salud invirtió cerca de B/. 100,000 adicionales a los que ya estaba presupuestado para atender el problema de la malaria y en lo que va del presente año ya se han invertido cerca de B/. 30,000.
De acuerdo con lo acordado en las negociaciones que pactaron los pilotos con la administración, se estableció un programa de pruebas en el que se fijaron combinaciones de barcos con diferentes dimensiones.
Estas pruebas se realizan para darle al práctico la destreza que necesitará al momento que se ejecute el tránsito simultáneo.
No obstante, Quijano señaló que se incluyeron combinaciones de barcos que pasan poco por el Canal, lo que hace que el calendario se extienda demasiado.
“Esto se le dijo al sindicato, pero ellos pidieron que el programa fuera así”.
La fase de pruebas está divida en cinco etapas. La primera se inició en febrero de 2003.
En la primera fase se realizaron 61 pruebas de barcos hasta de 106 pies de mangas, encontrándose con buques de 70 pies de manga.
Igualmente se empezó la segunda fase en donde se encuentran barcos más grandes.
Quijano agregó que las pruebas terminarán aproximadamente en agosto del 2005, pero posteriormente sigue otro proyecto, en el que se incluirán encuentros de barcos de pasajeros y portacontenedores. Es decir, que el ensanche se utilizaría en el 2006.
Lo que menos se quiere es cerrar el Canal por un accidente, pero se pueden agilizar los ensayos manteniendo la seguridad, recalcó Quijano.
“Definitivamente estas negociaciones y la forma en la que se pactaron se convirtieron en el cuello de botella. Si nosotros tuviéramos una tabla de encuentros más razonables y más apegada a la realidad de los buques que llegan con frecuencia, éstos se podrían hacer más ágiles”, enfatizó.
Roderick Lee, secretario del Sindicato de Prácticos del Canal de Panamá, subrayó que el paso de dos barcos por el Corte Culebra es algo nuevo y para evitar accidentes se tomaron las medidas necesarias.
No se pueden calcular las fuerzas hidromecánicas cuando los buques se encuentran. Científicamente existen fórmulas de todo tipo para tratar de predecir la fuerza de interacción en las naves, pero no hay nada definido. Todo se basa en la práctica y la experiencia.
Por ello, para aplicar cualquier tipo de cambio hay que tener pruebas, dijo Lee.
Aseguró que el Corte Culebra es una de las áreas más sensitivas en la navegación por la ruta. Si allí ocurre un accidente, se cerrarían las operaciones del Canal.
En este sentido, Enrique Janón, miembro del Sindicato de Prácticos, explicó que un accidente en el Corte Culebra tendría un impacto negativo en la industria marítima internacional, porque habría incluso que cerrar la ruta por dos o tres meses.
Si esto pasara, las navieras pueden tomar otro rumbo para asegurarse de que no les suceda un accidente, advirtió Janón.
El capitán aclaró que este es un ejemplo simple tratándose de un barco que no lleve carga. Pero de lo contrario, podría haber contaminación o destrucción de toda la reserva natural.