Los transportistas de carga internacional cerraron la frontera de Paso Canoas para el traslado de mercancía internacional hasta que el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) desista de aumentar la fumigación a los vehículos articulados de 6 a 11 dólares.
El problema es que cada vehículo que entra al país tiene que pagar 6 dólares obligatorios por la fumigación por aspersión, pero ahora deben pagar 5 dólares más por fumigar la cabina de los camiones, como se realiza en los barcos y los aviones que llegan del exterior.
Juan Carlos Segura, dirigente de los transportistas centroamericanos, explicó que la medida la asumieron desde las 8:00 a.m. de ayer, cuando decidieron iniciar una huelga de brazos caídos.
Los vehículos articulados se mantienen apostados a lo lardo de la vía Interamericana, tanto en Costa Rica como en Panamá y hasta ayer la fila de transporte de carga superaba los 350 camiones.
La frontera está abierta para el paso de turismo, vehículos particulares y el servicio de transporte colectivo, puesto que el transporte de carga de Panamá también se unió a este movimiento, tras asegurar que esto va a perjudicar este sector que ya viene batallando con el aumento en el costo del combustible.
Fernando Ríos, dirigente del Sindicato de Camioneros de Chiriquí, dijo que están apoyando la medida de los centroamericanos, porque esto afecta el transporte de carga de Panamá.
“Nosotros conocemos cómo se maneja esto aquí en la frontera y por la falta de consulta es que ocurren estos cierres, ellos tienen que entender que la cabina de los vehículos es la casa de los transportistas y allí duermen y cargan sus comidas. Allí andan seres humanos y no perros”, comentó.
Se trata de un paro indefinido donde los transportistas sostienen que no se moverán hasta que las autoridades de Cuarentena Agropecuaria desistan de esta medida, ya que en Costa Rica también se pagan solo 6 dólares.