Durante las remodelaciones, cuando un grupo de obreros y arquitectos trabajaban para darle vida al Conjunto Monumental, el Patronato Panamá Viejo señaló que se escucharían las campanadas a las 6: 00 de la mañana, 12: 00 del mediodía y a las 6: 00 de la tarde.
Sin embargo, los residentes aseguraron el sábado pasado que la realidad ha sido otra desde que se remodeló el mirador.
Según Beatriz Gómez, residente en calle tercera, el sonar del campanario se extiende por casi una hora, en periodos de 6: 00 a 7: 00 a.m., de 12: 00 a 1: 00 p.m. y de 6: 00 a 7: 00 p.m.
Las quejas fueron muchas. Los lugareños aseguran que "no soportan el ruido" de la torre y que a ellos se les dijoque supuestamente este sonido "permitirá que los guías puedan explicarle a los visitantes la museografía y recrear el sonido de las campanas en la comunidad".
Debido al descontento de los moradores, Julieta de Arango, directora del Patronato Panamá Viejo, les pidió a los técnicos que graduarán el sonido de las campanas para no afectar a la comunidad.
Arango dijo que el campanario únicamente está sonando por un periodo de dos minutos, con el objetivo de no incomodar a los residentes.
Arango negó que suenen en horas de la madrugada. A Beatriz Gómez estos sonidos no la dejaban descansar, ya que se hacían "interminables".
Lo que dijo es que cuando está en casa lo que busca es "tener paz y tranquilidad, pero el sonido fuerte de las campanas no me permitía siquiera dormir", señaló angustiada.
Dijo que eran tan desagradables los sonidos que afectaban incluso, a los niños. Ese es el caso de su pequeña hija de apenas tres años, quien debido al sonar de las campanas se despertaba llorando a cada rato.
Gómez indicó que sufre de dolores de cabeza, además dijo que hay personas que padecen de los nervios por el intenso sonido.
Al igual que Beatriz, Manuela Santamaría residente en calle décima, estaba desesperada.
Desde que inició funciones el campanario, Santamaría está nerviosa y se siente estresada y con dolores de cabeza intensos.
Ella vive muy cerca de las ruinas y la ventana de su recámara está diagonal al mirador, por lo que sentía más cerca el sonido de las campanas.
"Me imagino que con este sistema el Patronato intenta que nos remontemos a la época colonial, lo que parece buena idea, pero se afectaba a gran parte de la población de Panamá Viejo", destacó. Para restaurar el edificio monumental a fondo se realizó un estudio, se diseñó un plano con las dimensiones reales sobre la situación de la estructura y las técnicas a utilizarse antes de intervenir.
También se han documentado todos los edificios, levantamientos arquitectónicos y se diagnosticaron los principales problemas de las estructuras.
Para los trabajos de la Catedral y las Monjas de la Concepción se han llevado a cabo estudios de levantamiento arquitectónico, patología de la piedra y estudios estructurales para conocer su estabilidad.
Informaciones revelan que las intervenciones más críticas que se han hecho en la torre de la Catedral han consistido en reintegrar la masa del muro que ha perdido 30 centímetros de espesor para devolverle su originalidad. El costo aproximado es de un millón 200 mil dólares.
Los trabajos que se han realizado en la torre de la Catedral fueron financiados por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y el Patronato de Panamá Viejo.