Cientos de campesinos del sector de Río Uyama, en la carretera Punta Peña-Almirante, provincia de Bocas del Toro, procederán a partir de las 5:30 a.m. de hoy a cerrar la vía, debido a la morosidad que mantiene el Estado con los lugareños.
El Estado adeuda a los moradores más de B/.400 mil en concepto de indemnización, luego que con la construcción de los 68 kilómetros carreteros fueron afectados los terrenos y viviendas de los campesinos.
"A pesar que el Gobierno actual se comprometió a pagar la suma a más tardar en el mes de marzo, esto no se ha cumplido", manifestó Alexis Chacón, vocal del Comité Pro Defensa de la Carretera.
Indicó que en los últimos días han intentado conversar con el ministro de Obras Públicas, Víctor Juliao, pero los esfuerzos han sido infructuosos. "Hasta se nos ha amenazado con echarnos a palo si cerramos la vía, sin embargo, fue el Gobierno el que se comprometió con nosotros y vamos a cobrar", sentenció.
MF. Definitivamente es drástico. No sé si esto tiene que ver con la demanda que le metimos a la OCC por racismo. O tal vez cuidando los depósitos de los americanos, dijeron este banco está perdiendo mucha plata con Adelag y Sears y por eso vamos a cerrarlo.
MF. Nosotros hicimos negocios en Panamá desde que inició el banco. La cartera de préstamos con Panamá llegó a alcanzar los 200 millones y se redujo a más o menos 100 millones. Por varias cosas, uno que la OCC la cogió con Panamá y lo puso en la lista negra de países en donde había lavado de dinero. Criticaban mucho a Panamá y eso junto con el deterioro económico que ha habido en América Latina y Panamá, motivó que se redujera mucho la cartera. A nosotros nos golpeó la quiebra de Adelag y de Sears, lo que motivó un deterioro de la cartera panameña.
MF. En el caso de Adelag fueron 8 millones, en el caso de Sears, cuatro millones y con Fotokina teníamos pendientes 8 millones que dependen del futuro de esta empresa, así que creo que esa plata no está perdida, porque el préstamo se está reestructurando.
MF. Obviamente que sí, el caso Adelag afectó a más de 25 instituciones bancarias en Panamá y en el extranjero. Esta era una empresa con la que habíamos mantenido relaciones desde 1984, desde cuando yo era gerente en el Banco del Istmo y posteriormente con el Hamilton. Es increíble la revelación de que los estados financieros de Adelag, auditados por Arthur Andersen, eran ficticios, sumamente ficticios.
MF. Jamás. No hay duda de que habían estados financieros pintados, disfrazados y supuestamente auditados por Arthur Andersen, que hasta hace poquito era reconocida como una de las mejores empresas auditoras del mundo. Ahora nos enteramos con el caso de Enron en Estados Unidos de quiénes realmente son. Me sorprende que no se haya tomado una acción legal contra Arthur Andersen en Panamá. También ha habido revelaciones de que el Grupo Adelag tenía relaciones muy estrechas con el Banco General y se ha reportado que al momento en que Adelag emitía bonos el mayor accionista era el Banco General.
MF. Ahora que me cerraron el banco no puedo seguir con un proceso que teníamos y que contemplábamos, como banco americano que somos, que era demandar a Arthur Andersen. No sé si el liquidador del Hamilton va a seguir con esa medida.
MF. Acuérdate que los bancos dependemos mucho de los estados financieros auditados y si éstos eran falsos, con conocimiento de Arthur Andersen que contribuyó con ese fraude, ellos son tan responsables como los mismos dueños de Adelag y sus accionistas.
MF. Claro que sí, como en el caso de Enron en que se ha demandado a Arthur Andersen por más de 500 millones de dólares. A mí me extraña que los bancos panameños no hayan interpuesto una demanda contra Arthur Andersen. En el caso nuestro íbamos a demandar por el monto de la deuda que era más o menos ocho millones más gastos.
MF. Mira la situación con Sears es muy similar, de nuevo se trata de estados financieros auditados por Arthur Andersen, donde obviamente no se reflejaba la verdad. Aquí, sin embargo, hay otras personas envueltas, porque aparte de Aquilino De La Guardia, estaba Bobby Zanetatos, quien es un hombre reconocido de negocios. Para mí fue una sorpresa que Zanetatos, quien era el dueño de la licencia Sears, haya dejado caer el negocio sin explicaciones. Nuestro banco había demandado a Sears el año pasado y estábamos en proceso de investigación para entrar a fondo en los libros de cuentas para ver las posibles transacciones entre los accionistas de Sears y Sears. Nos llegaron informes acá a Estados Unidos de que sí había operaciones extrañas en la quiebra de Sears.
MF. Eran operaciones entre los accionistas. Obviamente estábamos en proceso de investigación, pero ahora con el Hamilton cerrado no te puedo decir qué más se ha hecho. Pero volvemos a la necesidad de que los áuditos sean correctos y además cómo los accionistas te van a decir que no saben lo que está pasando. Por ejemplo, entre las transacciones con accionistas te puedo decir que los edificios de Sears eran de Zanetatos, también se hicieron emisiones de valores, que se deberían investigar bien para ver quiénes eran los accionistas de esta empresa.
MF. Los préstamos de los que habla el Miami Herald eran los que aparecían en la lista negra, o sea el Grupo Hadad a los que le aprobamos préstamos para PYCSA. Sin embargo, este fue el primer proyecto que financió el Banco Interamericano de Desarrollo para una empresa privada con el fin de manejar un sistema de carretera por peaje en Panamá (Corredor Norte). Aquí el agente principal era el BID, o sea que pasó todos los escrutinios habidos y por haber. Nosotros en 1998 le garantizamos una línea de crédito a PYCSA de 10 millones de dólares para capital de trabajo y preparativos del proyecto de la carretera a Colón, que no se ha hecho. A pesar de que el proyecto se ha demorado, PYCSA pagó toda la deuda el año pasado. Hadad no hubiera conseguido un crédito de 130 millones del BID si fuera un personaje sospechoso. Además los bonos y obligaciones de PYCSA están en la Bolsa de Valores de Estados Unidos. Aquí me da la impresión de que algo estaba pasando entre Estados Unidos y Panamá, no sé si la OCC quería mandarle un mensaje a la Superintendencia de Bancos de Panamá. Continúa mañana.