La emisión de bonos por 250 millones de dólares para financiar parte de la ampliación del Canal de Panamá a través de la Bolsa de Valores "suena" como una de las alternativas más atractivas para el mercado financiero local.
El presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Carlos Barsallo, dijo a Acan-Efe que esa institución reflexiona sobre esta posibilidad desde que la ampliación se aprobó en referendo en octubre de 2006.
Barsallo consideró "apropiado", dentro de las varias opciones, la de "acudir a los mercados de valores" internacionales o el local, en este caso, la Bolsa de Valores de Panamá (BVP).
El modelo financiero para determinar la factibilidad del programa de ampliación de la vía, preparado por el Departamento de Finanzas de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), ente administrador, se presentó como "autofinanciable" e independiente del aval del Estado, al que no comprometerá con ninguna deuda.
Entre los tipos de financiación posibles se señaló la emisión serial de bonos, la emisión de un solo bono (Bullet) o una línea de crédito.
Emitir bonos por 250 millones de dólares sólo cubriría el 12,5 por ciento del total de fondos externos que la ACP necesita para financiar la colosal obra, calculados en unos 2.000 millones de dólares, y que deberá concluirse en 2014.
El subadministrador de la Autoridad del Canal de Panamá, José Barrios Ng, señaló, a preguntas de Acan-Efe, que la emisión de títulos a través de la Bolsa de Valores de Panamá (BVP) es una opción "posible" que se baraja.
Barrios Ng añadió que la ACP ya ha dialogado sobre esta posibilidad con los directivos de la Bolsa de Valores.
Y afirmó que "sería ideal que de forma masiva se puedan adquirir estos (250 millones de dólares) y darle así un sentido de propiedad a todos los panameños" sobre el Canal.
El gerente ejecutivo de administración de contratos de la ACP, Francisco Miguez, manifestó, por su parte, que hasta este momento "no se ha desechado ninguna opción (local o internacional), ni ninguna posibilidad" y que el programa de financiación no estará listo hasta el primer trimestre de 2008.
Aunque hasta ahora no ha habido en el país ninguna experiencia de una empresa emblemática, como la ACP, que haya ingresado en la bolsa panameña, Barsallo precisó que si se dan ofertas públicas de valores a personas domiciliadas en Panamá, deben cumplir con un proceso de registro en la CNV, salvo que los bonos sean emitidos o garantizados por el Estado.
La normativa vigente no exige, por otra parte, una calificación de riesgo.
En este sentido, Barsallo apuntó que el Canal es un órgano autónomo creado por Constitución, pero que forma parte del Estado panameño y que corresponde a la ACP y sus asesores evaluar jurídicamente la forma de esta emisión.
La aprobación y la definición de una política de financiación de la ACP requiere también la autorización del Consejo de Gabinete.
Según el experto, parece "apropiado" que, para desarrollar el mercado, si el Canal emite valores, "los ofrezca a personas domiciliadas en Panamá para que se cree una masa de tenedores y se genere un buen mercado secundario", donde se puedan vender estos papeles entre terceros para dinamizarlo.
Destacó que el mercado de valores de Panamá es incipiente y que la Bolsa de Valores de Panamá data de hace sólo quince años y su emisión más grande registrada ha sido de 300 millones de dólares.
"Uno puede especular que el Canal generaría suficiente atracción como para que haya mercado secundario, y especular también sobre el interés, que sería mayor que una cuenta corriente, que una cuenta de ahorro y que una cuenta de plazo fijo", expresó.
"Podemos pensar que entre el interés bancario y lo que vaya a ofrecer el instrumento del Canal hay un margen suficiente para atraer al ahorrista", manifestó Barsallo.
Explicó que muchos identifican en el proyecto de la ACP el concepto de "capitalismo popular" o "democratización del capital", sin embargo, apuntó que el Canal no es una sociedad anónima, ni lo puede ser, ni tampoco vendería porciones de su capital, por lo que nadie podría participar como accionista.
El analista de riesgo financiero Arturo Carvajal, consultado sobe esta potencial emisión de bonos, recomendó, por su parte, establecer una calificación de riesgo a través de un empresa internacional que defina el perfil del Canal como empresa, aunque la normativa no lo requiera.
"Creo que es la única forma de hacer estos bonos interesantes para el inversionista, ya sea en el mercado local o internacional, o la referencia obligada sería el riesgo-país de Panamá", explicó.
Si se registra la emisión, los bonos del Canal serían un producto atractivo en cualquier mercado, bien definido el tiempo de retorno y la calificación de riesgo, concluyó.
El presidente de la CNV aclaró que la institución fomenta y fortalece el mercado, pero "por ser regulador-supervisor no puede recomendar ningún tipo de inversión, emisión, ni papel".