La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) no va a suspender el tránsito de naves con carga radiactiva o peligrosa por esta vía, pues legal y constitucionalmente no está autorizada para hacerlo, informó ayer Jorge Quijano, director de Operaciones de la institución, durante una reunión realizada con miembros de la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa.
Sin embargo, indicó que antes del tránsito de cada una de estas naves se toman las medidas a fin de garantizar hasta donde sea posible que la travesía sea segura y no represente riesgo para Panamá y los panameños.
Las denominadas cargas peligrosas representan unas 4,000 naves o el 30% de los 13 mil barcos que anualmente transitan por el Canal de Panamá y prohibirles el paso por la vía significaría perder todo este mercado, lo cual disminuiría la competitividad de la ruta internacionalmente.
De estas 4,000 naves por lo menos unas 53 corresponden a las que transportan material o carga radioactiva, las cuales llevan medidas de seguridad extremas.
Quijano expresó que ya está programado el tránsito de algunas de estas naves para un futuro cercano, aunque no especificó fechas ni el tipo de carga que atravesarán la vía.
Mientras que el legislador José Ismael Herrera, presidente de la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa, afirmó que hay que reconocer que existen disposiciones y normas que obligan al paso por el Canal de este tipo de naves que pueden representar un riesgo para la población, pero lo cierto es que se toman al máximo las medidas de seguridad a fin de evitar un accidente.
Señaló que hay aviones que utilizan el espacio aéreo panameño para transportar todo tipo de material, sin que se conozca qué es lo que llevan y que también podrían propiciar un accidente, pero no se les da igual importancia.
No obstante, consideró que nunca serán suficientes las medidas de precaución que se puedan tomar, razón por la cual existe disposición de parte de la Asamblea a cooperar con la ACP para aprobar cualquier norma legal que sirva para regular esta materia.
Durante su intervención ante los legisladores, Quijano dejó claro que existen diferencias entre lo que son las cargas peligrosas y las radioactivas, a la vez afirmó que las medidas de seguridad que se toman para este tipo de naves son extremas.
Mencionó productos como explosivos, líquidos inflamables, gasolina, gas licuado de petróleo o natural, amonía y otros compuestos químicos que transitan el Canal que no son radiactivos y que en realidad son más riesgosas.
Informó que cada una de las naves con esta denominación deben pagar por lo menos B/. 25 mil extra fuera del peaje, dinero que se utiliza para sufragar los gastos en materia de seguridad, lo cual incluye medidas antiterroristas.
Este dinero se destina al Servicio Marítimo Nacional (SMN) y otras instituciones de seguridad del Estado panameño que se encargan de brindar la custodia de estas naves, para lo cual tiene un personal especializada.
Con respecto a los accidentes en el Canal de Panamá, expresó que desde que la administración de la vía está en manos panameñas, se ha registrado un número menor de accidentes, actualmente tienen no más de treinta investigaciones por estos hechos, mientras que en el pasado había años en los cuales hubo hasta sesenta.
La diferencia está en que en la actualidad se le ha brindado mayor difusión a la que se le daba en el pasado cuando la administración del Canal de Panamá estaba en manos de los Estados Unidos.
Durante la reunión se mencionó que según el Tratado de Neutralidad y Funcionamiento del Canal de Panamá, se debe permitir el paso incluso de barcos de guerra y submarinos, sin tomar en consideración que estos utilicen energía atómica como método de propulsión o carguen algún tipo de armas nucleares, lo cual también involucra un riesgo.
Se dispone en el artículo 3 del citado tratado que este tipo de naves de guerra pueden atravesar la vía, sin que se les someta a una revisión hasta que presenten la documentación respectiva del Estado que representan para que se les autorice el tránsito.