La Autoridad del Canal de Panamá (ACP), destituyó y sancionó a 686 de sus trabajadores por faltas administrativas desde el año 2000 al 2007.
Las estadísticas de casos reportados revelan que 211 trabajadores fueron destituidos por faltas a la administración, pero detectó que al menos 140 casos, entre destituciones y suspensiones, se dieron por actos de corrupción en diferentes áreas laborables.
Los actos recurrentes contemplan: aceptar soborno de contratistas por razón del puesto, falsificar documentación, proporcionar intencionalmente información sensitiva, falsificar registros de tripulación y uso indebido de los vehículos.
Irregularidades.
Asimismo se detectó que se favoreció a empresas contratistas en diferentes obras, falsificaron documentos y los presentaron en dos procesos de licitación.
Igualmente, se provocaron lesiones patrimoniales, sin que el informe de la ACP detalle la falta cometida.
Además, figuran recibir doble salario de instituciones del gobierno, jefes y subalternos participando de transacciones comerciales externas vinculadas a explosivos y la falsificación del listado de pasajeros de un buque que transportaba droga.
Resalta la estadística que también se utilizaron formularios de la ACP de manera irregular y se usaron vehículos a motor para diferentes actividades no oficiales en horas fuera de trabajo.
Otros de los actos que se mencionan, es el uso fraudulento de un Código de Autorización Personal, (CAP), maquillar información de registro de tiempo de trabajo de una lancha, entre otras máquinas de motor; encubrir el robo millonario de cables de la autoridad y usar información confidencial legal para traspasarla a terceros.
Mientras que las faltas administrativas contemplan ausencias excesivas sin autorización, irrespetos, amenazas a superiores y compañeros, laborar bajo los efectos del alcohol, no cumplir con los procedimientos establecidos en su convención colectiva, ausentarse del trabajo poniendo en riesgo la vida y seguridad de otros trabajadores.
Igualmente sancionó la ACP el uso de drogas ilícitas y agresiones a compañeros con machetes y golpes.
Proporcionar información falsa en sus solicitudes de empleo, causar daños a yates que transitaban por el Canal, poner en peligro la seguridad de personal de remolcadores y hurto de bienes de la institución y a clientes de la ACP, también fueron sancionados.
Mano dura.
La ACP informó que aplican de manera "estricta" sus controles administrativos en los diversos procesos de compras y adquisiciones.
Agrega un comunicado que los controles en el desempeño del personal cuentan con mecanismos para su fiscalización interna, auditoría externa y de la Contraloría.
"No daremos cabida en la organización a conductas contrarias a sus normas éticas", destacó el comunicado.
Indica que seguirán aplicando el reglamento interno "con rigor y prontitud, respetando el debido proceso, los acuerdos laborales y derechos de los colaboradores involucrados", que podría llegar a la separación, la suspensión, destitución y hasta el traslado a la justicia.