Nación

Cáncer, una bomba de tiempo


En la trágica lista negra de las víctimas del cáncer, los tumores malignos de estómago, próstata, tráquea, bronquios y pulmón, aparecen como los que mayor cantidad de muertes han producido desde 1998 hasta la fecha. según datos de la Contraloría General de la República.
En la mayoría de los casos, la muerte se produce porque los enfermos llegan tarde a una consulta médica. La doctora Aleyda Arcia, del Instituto Oncológico Nacional (ION), señaló que para poder frenar el avance de la enfermedad es fundamental un diagnóstico temprano, pero lamentablemente, factores psicológicos y emocionales hacen que las personas no busquen atención a tiempo para garantizar un mejor funcionamiento de los tratamientos, y de allí que cuando se van a tratar ya es demasiado tarde.
Desde el punto de vista médico el cáncer tiene su origen en la célula normal que después de un proceso complejo de transformación se modifica y da lugar a una célula tumoral. Esencialmente, el cáncer o la enfermedad cancerosa o neoplasia es genética, de manera que la alteración que sufre la célula se localiza en sus propios genes.
En Panamá el cáncer que está afectando más a la población femenina es el cérvico-uterino, sin embargo, en cuanto a mortalidad, existen otros cánceres más fuertes con un diagnóstico más reservado como el cáncer de estómago o el de pulmón que son menos frecuentes, pero muy mortales.
Es un hecho conocido que las personas identifican el cáncer como una sola enfermedad, cuando en realidad es un conjunto de enfermedades. La doctora Arcia explicó que, por este motivo, cada enfermedad requiere un estudio por separado; sin embargo, todas las manifestaciones de la enfermedad tienen una expresión común que por una parte es su agresividad y, por otra, el manejo y abordaje por el médico oncólogo, que representa al área de la medicina especializada en su diagnóstico y tratamiento.
Los tratamientos se llevan a cabo a través de la extirpación quirúrgica (cirugía), quimioterapia, radioterapia y hormonoterapia.
La quimioterapia es la administración por vía oral de sustancias que tienen la capacidad para eliminar las células malignas, en ocasiones, esos productos pueden también administrarse a través de una arteria o en el interior de una cavidad.
También está la modalidad de hormonoterapia, en la que se bloquea la actividad de ciertas hormonas necesarias para el crecimiento de algunos tumores hormono dependientes como los de mama, próstata y matriz.
El cáncer de seno agrede la imagen corporal de las mujeres y requiere que la paciente se adapte y aprenda a vivir y construir una calidad de vida distinta.
Un vivo ejemplo es Luisa, una panameña de 42 años que desde los 17 años se le detectó cáncer en el seno derecho, luego de exámenes y tratamientos continuó su vida. Luego a los 23 años sufrió un accidente automovilístico que la dejó paralítica, a tal punto que los médicos la consideraban un fósil. Pero su lucha por continuar adelante fue más fuerte que todo y venció los impedimentos que le planteaba el destino.
Contra todos los pronósticos, Luisa volvió a caminar con aparatos "gracias a Dios y a la fe", como le gusta decir. Muy pronto asumió nuevamente el control de su vida, se casó y tuvo dos hijos, Juan de 16 años y María de 13. Pero su infortunio no había terminado, lo más duro recién estaba por venir. Después de 20 años de haber sufrido los tratamientos de la quimioterapia y cuando creía haberla dejado atrás definitivamente, se le detectó cáncer otra vez.
Luisa comentó que tuvo que sacar fuerzas nuevamente para hacerle frente a este enemigo conocido que en esta ocasión le quitó su seno derecho. Sin embargo, tampoco esta vez, pudo con ella y con su amor propio. Todos los días se mira al espejo dice "Yo soy una mujer que tiene mucho que dar al prójimo que también padece esta enfermedad y voy a vivir para ello".
Para esta valiente mujer, a la que la vida puso tantas pruebas de fe, la lucha contra el cáncer tiene una receta fundamental: "armarse de valor, para vencer el miedo a morir".
Para lograrlo, un aspecto primordial es el apoyo que el enfermo pueda recibir de su familia y de las personas que lo rodean. "En mi caso fue así, por ellos es que hoy estoy aquí, comentando lo difícil que es vivir sin un seno o con el temor de que se te repita la situación".
El cáncer de seno puede ocurrir a cualquier edad, pero resulta más común a medida que la mujer se hace mayor. No obstante, algunas corren un riesgo ligeramente superior, como son aquéllas cuyas madres o hermanas los han sufrido, mujeres que no han tenido hijos y las que han tenido su primer hijo después de los 30 años.


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140019
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América