LA DEFENSORÍA del Pueblo documentará el informe con fotografías las cuales no pueden ser publicadas debido a la delicada situación de salud de los detenidos.
Leysi Santamaría, delegada defensorial del programa de cárceles, explicó a Panamá América que el tema más grave es la salud de los detenidos, y el problema no se debe resolver a última hora.
"Hay que hacer algo urgente, ya que están las condiciones para que se propicien más muertes", expresó.
Advirtió que el hecho de que estén privados de libertad estas personas, no les exime de ser importantes para la sociedad y para las autoridades.
Considera que las giras de salud esporádicas no resuelven el problema que viven los internos.
Este medio contactó el pasado jueves a cuatro reclusos del pabellón 14 de La Joyita, quienes explicaron sus graves situaciones. Tres de ellos están en fase terminal de SIDA y se les paralizó a su llegada al penal la tripleterapia.
Frente al director del centro penal, Vicente Chillambo, la Defensoría pudo constatar el grave problema de hacinamiento, insalubridad, mala alimentación, humedad, escasez de agua, en la que se encuentran los más de 300 detenidos del pabellón 14 de La Joyita junto a estas personas enfermas.
La delegada defensorial lamentó que el Programa de la Comisión Nacional de VIH-SIDA no esté haciendo nada con los pacientes que se encuentran en las cárceles, a quienes urge ubicar en un depósito hospitalario.
La Defensoría del Pueblo ha solicitado una reunión con el director del Hospital Santo Tomás, Gerardo Victoria, debido a la mínima atención que se brinda a los internos en los penales, donde no hay especialistas, ya que en las dos cárceles en mención solo laboran 4 médicos para una población de 5, 470 detenidos.
Santamaría sostiene que los pacientes con tuberculosis necesitan salir de estas áreas húmedas, que se les dé un espacio al aire libre diariamente, al igual que los pacientes con VIH-SIDA, quienes pueden adquirir enfermedades oportunistas.
Al ser consultado el director del Sistema Penitenciario Nacional, Carlos Landero, explicó que el cuerpo de médicos de los dos penales tienen los expedientes de los internos enfermos y para este miércoles se realizará la prueba de CD-4 a los privados de libertad con SIDA, para determinar la carga viral, la que servirá para decidir si se les concede un depósito hospitalario o domiciliario, para los condenados, e igualmente se remitirán las situaciones de los detenidos enfermos que están a órdenes de las fiscalías.
Panamá América solicitó informes sobre el número de detenidos con cada una de estas enfermedades, pero no fue suministrado.
Se pudo conocer que en el pabellón 14 había dos reos con cáncer terminal.
Los detenidos del pabellón 2 de La Joya, fueron trasladados hacia el pabellón 14 de La Joyita, debido a una remodelación, cuyo costo es de B/. 200 mil.
La ministra de Gobierno y Justicia, Olga Gólcher, respondió que la Sala 31 del Hospital Santo Tomás donde permanecen los detenidos hospitalizados no se da abasto.
La funcionaria informó que se está en la etapa de construcción de una clínica para 60 reclusos.
Cáncer y SIDA, muerte lenta en los penales
Además de las enfermedades, el hacinamiento, la falta de agua y mala alimentación, agravan la situación.