Todo apunta a que el ministro de Educación, Belgis Castro no pasó la prueba en su gestión.
De ahora en adelante, Castro tendrá que rendir cuentas al canciller de la República, Samuel Lewis Navarro, quien por instrucciones del presidente Martín Torrijos, supervisará los trabajos que se realizan en los centros escolares.
Las primera visita de "supervisión" del Canciller se dio en el Instituto Rubiano y el Instituto Técnico de San Miguelito, donde profesores y estudiantes dieron a conocer los problemas de los centros escolares.
No obstante, tanto Castro como Navarro justificaron esta acción como una nueva estrategia del gobierno para agilizar los trámites burocráticos en la contratación de empresas constructoras y especialistas en la remoción de fibra de vidrio. Navarro agregó que el Gobierno aplicará severas medidas a aquellas empresas que están incumpliendo con los contratos de reparación.