El debate de las ideas, la presentación de programas coherentes con la realidad nacional e internacional, la discusión con todos los estamentos universitarios, en una democracia participativa y el perfil del estudiante sobre la base de una nueva universidad, fue el planteamiento central de la Dra. Aura Emérita Guerra de Villalaz, candidata a la rectoría de la Universidad de Panamá, en el marco del Gran Debate Universitario organizado recientemente por la Asociación de Profesores de la Primera Casa de Estudios Superiores.
Ante aplausos y consignas de "La universidad mejora, si Aura es la rectora" y "Si Octavio viviera con Aura estuviera", Villalaz expuso ante una nutrida concurrencia, que llenó el Paraninfo Universitario, su programa de trabajo que aboga por cambios académicos profundos para una nueva imagen de la institución, por la agilización de los concursos para docentes y la erradicación del subjetivisnmo en la evaluación docente que no ha permitido que la misma se dé sobre acciones y aportes concretos.
En su intervención, apoyada por filminas explicativas de sus planes y proyectos de trabajo, la candidata explicó la necesidad de que en la UP se termine con "el clientelismo político", toda vez que eso trae enormes consecuencias de credibilidad y seriedad a esta institución vanguardista de las ideas y del pensamiento crítico, que debe reflejar una cara limpia ante la sociedad, que es a fin de cuentas quien, con su contribución, hace posible la existencia de la misma.
Expresó que es necesario e imperativo que la universidad de los pobres cuente con un porcentaje permanente de partidas en el presupuesto general del Estado, para no mantenernos como "mendigos solicitando algo que por nuestra condición de universidad del Estado, nos merecemos".