Ciertamente los perros no sólo parecen ser el mejor amigo del hombre, sino que también se han convertido en un valioso apoyo en el caso de investigaciones para el esclarecimiento de delitos criminales.
Desde la década de los 70 cuando se inició su uso en investigaciones forenses, tras haberse comprobado su efectividad en estas actividades, se han convertido en auxiliares que ayudan en la búsqueda de evidencias para solucionar importantes casos.
En estos momentos y hasta el día lunes tres caninos de nombres Kato, Bosca y Lobo, entrenados especialmente en investigación criminal se encuentran en nuestro país realizando operaciones de búsqueda de restos humanos que permitan esclarecer algunos casos de desaparición de personas, acontecidos durante la época de la dictadura militar.
Los canes pertenecientes a la Unidad Canina Especializada K-9 de la Policía de Florida, Estados Unidos, fundada en enero de 1998, colaboran con la Oficina de Seguimiento de la Comisión de la Verdad en esta tarea.
Es evidente que los caninos bien entrenados pueden dar información útil para dirigir investigaciones difíciles, pues han probado ser activos valiosos para las actividades policiales y judiciales, trabajando en diferentes medios en la conclusión de múltiples casos.
Sharon Scavuzzo, fundadora de la Unidad K-9 y directora del equipo de operaciones de Búsqueda y Rescate de Florida, señala que los perros que se encuentran en el país son de la raza Pastor Alemán, pero no es la única especie con estas capacidades, pues los Rottweiler y Labradores son también muy buenos para estas actividades.
Certificados en el hallazgo de humanos, estos animales deben ser escogidos buscando en ellos características tales como: un buen estado de alerta, salud física, ansia de cacería, fortaleza, una actitud enfocada a terminar su tarea y con capacidad de responder a un sistema de recompensa.
El costo de estos canes dijo va de los 8 mil dólares en adelante, dependiendo del entrenamiento que haya recibido, mientras que su vida útil para estas actividades es de 7 a 9 años de edad, momento en que son jubilados debido a que empiezan a perder su capacidad.
Su entrenamiento se inicia entre las 8 y 9 semanas de nacidos y deben ser consecutivos por lo mínimo tres días a la semana, pero lo ideal es todos los días donde se les estimula a través de escenas reales, en diversos medio ambiente y climas.
Son utilizados comúnmente en desastres como huracanes, tornados, accidentes de avión, deslizamientos de tierra, terremotos, derrumbe de edificios, actos terroristas y explosiones, donde pueden clasificar los olores jugando un papel importante en investigaciones de alto perfil.
Estos animales son entrenados en etapas y su manejador debe poseer habilidades especiales como la de leer los mensajes del perro, una capacidad de comunicación que se desarrolla y que permite descifrar lo que está en el área. Igualmente, estar familiarizado con estudios arqueológicos, de entomología y suelo; poseer estudios forenses, entrenamiento en anatomía humana y todas las disciplinas que van de la mano.
De acuerdo con sus manejadores son capaces de encontrar cuerpos de hasta cien años de haber sido enterrados, pues desarrollan un afinado olfato que les permite detectar restos humanos, por lo que son utilizados frecuentemente para la conclusión expedita de investigaciones.
Scavuzzo que también es oficial de la Policía de Tampa Bay, explica que pese a existir otros métodos para realizar investigaciones, no resultan efectivos en cuanto a resultados y costos como ocurre cuando se usan canes.
Pueden trabajar por largos periodos, en todo tipo de terreno y clima. Se considera que los caninos forenses actúan mejor en climas moderados de entre 40 y 60 grados Farenheit. Esto no quiere decir que no puedan trabajar en ambientes cálidos, pero sí se observa una baja en su rendimiento.
En cuanto a la humedad en la cual su labor es óptima es de 20% con vientos de 5 millas por hora, pero todo esto depende de las circunstancias. Son capaces de oler debajo de la tierra y el agua para lo cual son entrenados. Su capacidad de encontrar restos es de entre 30 y 50 pies bajo tierra y 200 pies bajo el agua, pues en casos de víctimas por ahogamiento se tiene un éxito muy grande, además de tener una gran eficacia en el hallazgo de evidencias tiradas al agua.
Para los especialistas que se encuentran en Panamá, lo sucedido con Eagle es lamentable, ya que consideran que este es un perro muy capaz y con grandes habilidades. "Es una lástima que la persona que manejó el animal participó en actividades ilícitas", afirmó Sam Pepenella.
Durante una conferencia y mesa redonda ofrecida por la Facultad de Derecho de la Universidad Santa María La Antigua y la Fundación para la Libertad Ciudadana, los miembros del Grupo K-9 y varios manejadores han sido negativamente impactados por esta situación, pese a que se trató de una sola persona, pero la situación ha empañado la credibilidad de muchas personas que se dedican a esta actividad.
Lo cierto es que dos de los perros que se encuentran en el país (Lobo y Kato) han señalado muchos de los puntos que fueron indicados por Eagle en Tocumen. Para Alberto Almanza, director de la Oficina de Seguimiento de la Comisión de la Verdad, el problema más difícil encontrado es que se necesita un equipo forense especializado como estos perros.
Explica que en Tocumen se estuvo buscando más de mes y medio con un gasto de cerca de 35 mil balboas sin obtener resultados y cuando llegó Eagle se encontraron restos a metro y medio de donde se había excavado, por lo que estos animales representan un gran ahorro.
En cuanto al costo de esta nueva operación de búsqueda con perros, Almanza informó que los mismos vienen de forma gratuita, lo único que hay que pagarles son los gastos que representa su estadía.
Al igual que en el caso de Eagle, donde se hicieron 30 operaciones, no se ha cobrado honorario; sólo hubo que pagar 97 mil dólares por los gastos de la estadía, y la gente no entiende este gasto, pues hay que darles todas las comodidades a estas personas.
Caninos investigadores
Estos Pastores Alemanes pertenecen a la Unidad Canina Especializada K-9 de la Policía de Florida, Estados Unidos.