La industria de la construcción no escapa de lo que ocurre con la economía panameña, pues se ha visto afectada notablemente para este año en comparación con el 2000, manifestó el director general de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), Eduardo Rodríguez.
Afirmó que cree que el factor fundamental del estancamiento radica en que cada vez más se reduce la capacidad de compra de los distintos sectores del mercado inmobiliario del país.
Rodríguez gregó que no sólo la adquisición y compra de viviendas, sino que la baja reducción de la actividad comercial ha incidido en el interés de los comerciantes en la obtención de nuevos centros comerciales para el desarrollo de sus negocios.
Expresó que actualmente existe una cantidad amplia de locales comerciales disponibles, lo que no estimula la demanda de nuevos centros, por el contrario, reduce la construcción de más locales.
El director de la CAPAC indicó que el mercado inmobiliario está sensiblemente afectado por la crisis económica a la que se enfrenta el país.
Rodríguez señaló que los obstáculos más comunes en el 2001 en este rubro son la baja en la capacidad adquisitiva de los compradores, sumado al hecho de que los bancos están siendo más rigurosos al momento de otorgar crédito y ante el crecimiento del desempleo la capacidad de compra de viviendas de las personas ha disminuido.
Añadió que en la producción de concreto premezclado hay una reducción del 28 por ciento; las ventas de cemento han disminuido en un 11 por ciento; 15 por ciento en la inversión privada.
Rodríguez corroboró que los porcentajes de reducción de este rubro va entre el 15 y 30 por ciento de disminución en comparación con el año pasado.
Por otra parte, destacó que un importante número de empresas constructoras que tienen como mercado principal al Estado, se muestran preocupadas ante la falta de presupuesto de ejecución y por la carencia de entendimiento de los entes encargados de discutir el presupuesto para el reforzamiento de las partidas que cubran el pago de las cuentas hasta diciembre de este año.
Aseguró que uno de estos casos es el Hospital Santo Tomás, donde las partidas existentes para los trabajos de mejoras que se realizan allí, se agotaron, por lo que la empresa encargada de las obras trabaja con sus fondos, a pesar que el Ministerio de Salud gestiona, a través de los conductos regulares, el reforzamiento de algunas partidas para afrontar esta situación.
Explicó que la preocupación se agudiza debido a los conflictos existentes entre los órganos Legislativo y Ejecutivo debido a la aprobación del presupuesto.
Rodríguez manifestó que en la medida que la empresa no reciba su pago por avance de obras, se convierte en un refinanciador de proyectos del Estado.
Aclaró que en vista de que no existen los recursos necesarios, esto incidiría en la reducción de producción y por ende de personal.
"Solicitamos a los órganos Ejecutivo y Legislativo que prontamente lleguen a entendimiento, para que el país pueda continuar con su programa de inversiones", especificó.
El director general de la CAPAC precisó que los niveles de discrepancias de los órganos señalados, están incidiendo en las tomas de decisiones oficiales que a su vez afectan el desarrollo de la industria.
La industria de la construcción en Panamá registró una baja de casi B/.60 millones, este año, en comparación con las estadísticas que se obtuvieron el año pasado.