El Ministerio de Salud informó ayer que el agua que se produce en la planta potabilizadora de Chilibre ya es apta para el consumo humano.
La decisión se tomó luego varios estudios para determinar la calidad del agua que se produce en la planta, en los que se determinó que la turbiedad había bajado.
La entidad se basó en que el nivel de turbiedad del agua tratada está por debajo de las cinco unidades nefelométricas (NTU) (3.5), como exigen las normas internacionales.
Sin embargo, la norma DGNT-COPANIT 23- 395–99 establece que el nivel de turbiedad para el agua de consumo humano no debe ser mayor de uno.
Mientras el servicio se normaliza de poco a poco, en el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) sus directivos no reaccionan a la decisión del Órgano Ejecutivo de traspasar la operación de la potabilizadora de Chilibre a la Autoridad del Canal de Panamá.
José Díaz, presidente de la Junta Directiva, destacó que la estructura de la planta Federico Guardia Conte es el eje motor de la institución, por lo que no se explican cuál será el rol de la entidad de ahora en adelante.
Aseguró que existen cabos sueltos en torno a esa “abrupta” decisión, pero que es el presidente de la República, Ricardo Martinelli, quien debe aclararlos ante la junta directiva.
Destacó que, mientras se resuelve la crisis y se toma una decisión final, los trabajadores y directivos se mantienen en la incertidumbre de qué pasará en el IDAAN si todos acatan la petición de poner los cargos a disposición. “La cosa puede ser peor”, concluyó.
Por lo pronto, agregó, se mantendrán en el cargo y hoy analizarán el tema en reunión para tomar acciones.
Contrario a la posición de Díaz, el director ejecutivo, Abdiel Cano, presentó ayer su carta de renuncia al presidente de la República.
Hasta ayer, los funcionarios del IDAAN informaron que las labores administrativas y de las cuadrillas se desarrollaron con normalidad, a excepción de los trabajos que se ejecutan en la planta de Chilibre.
La empresa encargada de recuperar parte de la cartera morosa (INASA) prosiguió con los cortes y acciones legales.
Entretanto, el mandatario Ricardo Martinelli reiteró ayer en declaraciones a TVN Noticiasla incapacidad de los directivos para resolver los problemas que existen en la institución.
Adelantó que en febrero presentará el proyecto de ley que elevaría a la entidad a rango constitucional, previa conversación con los sectores de la sociedad civil.
El presidente de la Asociación de Empleados del IDAAN, Rafael Mejía, está alerta por la forma como el Ejecutivo manejó la situación.
“Se trata de una flagrante violación a la autonomía de la entidad, que se rige por una ley”, dijo.
Esta opinión también la comparte el presidente del Colegio Nacional de Abogados, César Ruiloba, al señalar que existen mecanismos jurídicos para proceder en este tipo de casos. “Nadie puede ir en contra de las leyes”, destacó.
Molestia.
Aunque las autoridades revelaron que la producción de agua se normalizó, en el sector de Santa María, en Betania, la situación era peor.
Tras cinco días sin agua no fue hasta ayer a las 12:32 p.m. que un carro cisterna del IDAAN se estacionó frente al centro comercial Mónica para abastecer a los desesperados usuarios que, con galones, tanques y botellas, intentaban obtener un poco de agua.
Ilka Montenegro, profesora del Instituto América, destacó que el sector fue el primero que se quedó sin el suministro y el último que atendieron las autoridades. “Es inconcebible que solo se haya dado prioridad a los sectores más adinerados y se olviden de áreas como estas”, dijo molesta.
Como en el resto de la ciudad, las clases fueron suspendidas para evitar brotes de epidemia.