Círculos políticos de oposición volvieron a coincidir ayer en que el ex general Manuel Antonio Noriega debe ser repatriado para que cumpla una sentencia de 20 años por abusos que incluyen la decapitación de Hugo Spadafora durante su mandato, de 1983 a 1989.
El ex director general de Política Exterior, Carlos Guevara Mann, estimó conveniente que Noriega regrese a Panamá a cumplir las penas que se le han impuesto por los delitos cometidos.
Sin embargo, acusó al Gobierno de no realizar todo lo posible para que Noriega regrese al país. "Temen que su presencia menoscabe aún más la imagen deteriorada y repudiada de la supuesta patria nueva", señaló Guevara Mann.
Entretanto, el ex canciller Harmodio Arias dijo que confía en que Estados Unidos devolverá a Noriega, una vez salga de prisión el próximo 9 de septiembre.
Su confianza se centra en que el juez estadounidense William Hoeveler, quien debe emitir un fallo final sobre este caso el 24 de agosto, señaló el lunes pasado que "Noriega tiene delitos más graves pendientes en Panamá que en Francia".
"Esto es un indicativo de que el juez fallará a favor de que Noriega retorne al país", enfatizó.