Unas 13 viviendas afectadas, una familia damnificada que lo perdió todo y la obstrucción parcial del tránsito en la vía Interamericana a causa de la caída de árboles, fue el resultado de las torrenciales lluvias acompañadas por vientos que azotaron la tarde de ayer por espacio de cuatro horas consecutivas diversos puntos de la provincia de Veraguas.
La crecida de los canales de aguas servidas y del río Cuvíbora provocaron que 12 viviendas fueran afectadas en las barriadas Jesús Nazareno, Avenida Sur, Las Palmeras, Don Bosco, El Carmen, Calle Décima y 26 de Noviembre en la ciudad de Santiago, y una casa en la comunidad de La Mata, en donde los residentes se vieron obligados a abandonar momentáneamente sus casas que fueron invadidas por las corrientes de agua provenientes de los alcantarillados y los canales de aguas servidas. No hubo pérdidas materiales en las viviendas.
No obstante, los miembros de la familia Rodríguez, residente en la Barriada Santa Librada en el corregimiento de Canto del Llano, conformada por una madre y 9 hijos menores de 17 años, perdieron desde su comida, su ropa, sus colchones hasta sus útiles escolares, producto de la crecida de una zanja.
En el caso de esta familia damnificada, la situación de la inundación de su vivienda provocó que los infantes, quienes se encontraban solos en su casa tuvieran que abandonarla, por lo que fueron evacuados por los vecinos del área.
El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) reportó que los fuertes vientos que acompañaron a las lluvias produjeron la caída de árboles de gran tamaño en la vía Interamericana a la altura de la comunidad de San Bartolo del distrito de La Mesa y en el cruce de La Soledad en Santiago, situación que interrumpió parcialmente el tráfico vehicular en esta vía.
El monitoreo efectuado por el SINAPROC hasta las primeras horas de la noche de ayer reveló que las lluvias que azotaron a los 12 distritos de Veraguas, también provocaron que los ríos San Pablo y Cobre en el distrito de Soná y los ríos Negro, Cascajilloso y Quebro, al igual que los afluentes del norte de Santa Fe registraran crecidas fuera de su cauce normal, pero afortunadamente sin ocasionar ningún tipo de daños.