Los delincuentes se las ingenian para cometer sus fechorías. Ayer, dos facinerosos con ramos de rosas en las manos escondieron sus armas de fuego y sometieron a un guardia de seguridad para robarle.
El hecho se reportó ayer en el cementerio de Juan Díaz, cuando un agente de seguridad fue abordado por los sujetos para robarle su arma de reglamento, dijo una fuente policial.
El informante agregó que en la acción delictiva se originó un forcejeo en el que el agente salió muy mal librado, pues recibió cinco disparos.
Uno de los tiros lo hirió en el cuello, otro en el tórax, y el resto en las manos, dijo la fuente.
Se conoció que el agente de seguridad tenía pocos días de laborar en este cargo, por el que ahora se debate entre la vida y la muerte en un hospital estatal.