Para Gonzalo Vargas Llosa, jefe de la misión del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Panamá, el no reconocer la presencia de los refugiados y mantenerlos en una situación legal de segunda clase no es consistente con los principios internacionales de refugio.
Una de las situaciones más preocupantes para Vargas Llosa fue cuando en el mes de mayo, la Comisión Binacional que atiende el tema de los refugiados se reunió en la ciudad de Bogotá.
Al ACNUR le fue informado por parte de los representantes de Panamá y Colombia que para poder cambiar el estatuto migratorio de estas personas, hoy como protegidos humanitarios temporales, la misma debía ir como proyecto a la Asamblea Nacional y ser aprobada por los diputados.
Vargas Llosa expresó que si esto es verdad es un proceso que va a demorar mucho tiempo, ya que una ley así no va a ser prioridad para la Asamblea y no hay ninguna garantía de que sea aprobada, ya que puede haber oposición en el tema, el cual es aún muy sensible.
Según el representante del ACNUR, en sus 15 años de misión por el mundo con el tema de los refugiados la situación de los desplazados que llegaron a Panamá es diferente al resto de las naciones afectadas y la misma se basa en que se habla de un grupo de más de mil personas, muchos con familias panameñas.
"En ningún país he visto un nivel de integración como éste, entre panameños y colombianos, y es un ejemplo para el mundo entero", aseguró Vargas Llosa.
Entre las alternativas que ha planteado, el entrevistado piensa que sería factible que se registrara un convenio entre el ACNUR y el Gobierno panameño, en donde uno se compromete a cambiar el estatus migratorio de los refugiados como residentes y el ACNUR, al mismo tiempo, brindaría la ayuda humanitaria por un periodo determinado de tiempo a los beneficiados.
- El representante regional de la Oficina de Naciones Unidas para la Atención a los Refugiados (ACNUR), Gonzalo Vargas Llosa, elogió la larga tradición humanitaria de asilo que tiene Panamá.Mientras no sean legales están condenados a la pobreza, dijo Vargas Llosa.