Para el Hospital Santo Tomás (HST), el caso del infante que murió en el vientre de su madre está cerrado.
El director médico de ese centro hospitalario, Gerardo Victoria, en una aclaración a la ciudadanía, donde sólo aceptó ciertas interrogantes, señaló que la criatura murió de "sufrimiento fetal agudo", por problemas con el cordón umbilical y la placenta.
Destacó que en la autopsia realizada al infante, se demostró una severa malformación, tanto en la longitud con en la implantación del cordón umbilical, lo que explica la muerte súbita del producto por falta de un adecuado flujo de oxígeno al cerebro y a los tejidos de la criatura.
Expresó que "no se puede culpar a la institución ni al personal por todas las muertes que ocurren como parte del proceso de nacer, crecer, reproducirse o morir".
Al preguntársele cómo no se percataron de los problemas que supuestamente ocasionaron el deceso de la criatura, el médico optó por pararse de la mesa.
Para el Ministerio Público, la investigación de la muerte del bebé en gestación no es un caso cerrado.
"Se practicarán y requerirán todas las pruebas que se consideren necesarias y conducentes a objeto de aclarar lo que se ha denunciado", informó el secretario general de la Procuraduría de la Nación, Rigoberto González.
Además el Ministerio Público ha solicitado al Instituto de Medicina Legal (IMEL) su criterio médico forense, cuyas pruebas se van a incorporar al sumario que se instruye. Un equipo de expertos forenses han sido solicitados para conformar una Junta Técnica en este caso.