PARTIENDO DE UN censo de carácter familiar, aplicado a más de 4,000 hogares de los distritos de Santa Fe, en Veraguas y Mironó, en la comarca Ngöbé Buglé, la Secretaría Nacional del Plan Alimentario Nacional (SENAPAN) dispone ahora de la información precisa para implementar un programa.
Así lo dio a conocer la secretaria de SENAPAN, Teresita de Arias, quien explicó que muchas veces las políticas o programas que se formulan desde las oficinas centrales de las instituciones de la capital o áreas urbanas carecen de informaciones precisas.
En otros palabras, señala, se trata de implementar programas que no son los que corresponden verdaderamente a las necesidades.
En el caso de Santa Fe y Mironó, que forman parte del proyecto piloto que está en su etapa final de ejecución, se han podido identificar los hábitos alimenticios de esas familias, qué cantidad de tierras tiene cada una para producir, si las tienen tituladas o no y cuáles son los recursos económicos de que disponen.
Igualmente ahora se sabe con certeza cuántas familias viven en esos distritos, cómo están compuestas de forma individual, así como también se conocen los datos generales de cada miembro y su nivel educativo. Incluso, se han identificado a personas discapacitadas o con necesidades especiales.
En este estudio, desarrollado por SENAPAN y auspiciado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), han participado activamente, según Arias, los alcaldes y representantes de corregimiento de esos dos distritos.
El próximo paso será escoger, de esas más de 4,000 familias, a aquellas que por su nivel de extrema pobreza, condiciones de vivienda y alimentación, califiquen para entrar en un programa más completo de apoyo.
El programa consiste en combatir la pobreza, brindar seguridad alimentaria y habilitar a esas familias para que no sólo hagan uso de los servicios estatales en materia de salud, educación y vivienda, sino que también, desde el punto de vista productivo, mejoren su capacidad de producción de alimentos para el autoconsumo o para alguna actividad comercial.
Un 74% de la población Ngöbe Buglé vive en chozas.
De esas, un 51% poseen techo de paja, la mayoría tiene paredes con materiales como quincha, paja o adobe, propios del lugar y 91% tiene piso de tierra, según datos del Ministerio de Salud (MINSA).
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La población de estos sectores es precisamente de las más pobres del país.