Irving Centeno, asesor del Ministerio de Gobierno y quien iba ser nombrado director del Servicio Penitenciario, renunció ayer a su cargo.
Centeno dijo que fue una decisión propia, ya que necesitaba desmentir el informe de la Embajada de Estados Unidos en el que se advierte que él pudiera estar vinculado a una banda que robaba a los turistas cuando estos se trasladaban del aeropuerto de Tocumen a la Zona Libre de Colón. Esto, mientras estuvo como director de seguridad de la terminal.
Según Centeno, hasta ahora no existe un caso en su contra ni en la Dirección de Investigación Judicial ni en la DEA.
El asesor del Ministerio de Gobierno informó que los que pudieron haber llevado información falsa a la Embajada estadounidense son personas que pertenecen a una mafia que se dedicaba al lavado de dinero en el aeropuerto y que él denunció.