Padres de familia, estudiantes y docentes están a la espera que se construya la cerca en la Escuela Cirilo J. Martínez, en el corregimiento de Pedregal.
Los más de 1, 000 niños que acuden al plantel educativo además de estudiar en medio de limitaciones, deben enfrentarse a las dificultades de una cerca de ciclón que está en muy mal estado y que pone en riesgo sus vidas.
Panamá América recorrió nuevamente los perímetros del plantel primario y se pudo observar que lo que queda de la cerca no garantiza la seguridad de los niños, docentes y administravos y mucho menos, de los equipos de la escuela.
Hace poco la subdirectora del plantel primario, Celsa de Garibaldi, informó que están a la espera de que la Contraloría General de la República entregue la orden de proceder para la construcción de la cerca de ciclón, pues ya saben que una constructora se ganó los trabajos.
Es una realidad que quienes acuden a laborar o a estudiar a esa escuela capitalina tienen que jugársela, ya que muy cerca se encuentra el peligroso barrio de San Joaquín.
En la parte de atrás del centro escolar hay una calle que es muy transitada por vehículos y en horas de la tarde algunos niños se encuentran en el área, prácticamente desprotegidos.
Todavía en algunos puntos sólo están los postes de la cerca y en otros, los pabellones escolares están en medio de la nada.
También sigue el muro lateral en pedazos, que amenaza con colapsar.
El representante de Pedregal, Javier Líder participó del cierre de calle a mediados de 2005 cuando estudiantes, docentes y padres de familia del plantel protestaron por la ola de robos y en demanda del nombramiento de un celador.
En declaraciones a Panamá América, Líder calificó la seguridad en el corregimiento como "deplorable, terrible y catastrófica".
Para el concejal de Pedregal los moradores tienen que convivir entre lo bueno y lo malo, por lo que el nombramiento de la corregidora lo vio positivo.
En su momento, Celsa de Garibaldi, subdirectora de la escuela dijo que ya se estaba gestionando la cerca para toda la escuela porque los amigos de lo ajeno constantemente rondan el área y llegan a robar.
Según la educadora, ya algunos niños del plantel han sido víctimas de los ladrones, incluso a algunos maestros les han robado el teléfono celular.