Tres grandes árboles ubicados en las aceras del tramo de Calle 50 desde su intersección en la avenida Justo Arosemena hasta la Federico Boyd serán talados hoy para evitar que sus inminentes caídas, producto del avanzado deterioro que presentan, causen daños a transeúntes y automovilistas que transitan por el lugar.
El boletín de prensa de la alcaldía capitalina señala que debido a estos trabajos se ha coordinado con las autoridades de la dirección de tránsito el cierre de la vía a partir de las 7:30 a.m. hasta que duren las labores.
Informa que los trabajos estarán a cargo de la Dirección de Ornato y Medio Ambiente de la alcaldía de Panamá conjuntamente con la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
El despacho alcaldicio invita a la ciudadanía a que tome las medidas del caso y utilicen vías alternas mientras duren los trabajos, igualmente reconoce la toma de conciencia por parte de la población sobre la conservación del medio ambiente y preservación de la flora.
La alcaldía aclara que aunque los árboles afectados no evidencian el peligro que representan al confundirse con la frondosa vegetación del lugar, una de inspección realizada por técnicos de ornato y de la ANAM determinaron su mal estado.
Los árboles, dos de ellos de la variedad laurel de la India y el otro de Caoba, se encuentran afectados por matapalo, desarrollo anormal y por tronco hueco, por lo que se pide la comprensión de la ciudadanía por la medida adoptada.
El boletín expresa que la alcaldía pondrá en marcha un intensivo programa de reforestación en diversos puntos de la ciudad como parte del plan municipal destinado a lograr mejores condiciones de un ambiente puro y de una ciudad sana.
En días pasados la ANAM autorizó la tala de un árbol corotú de edad centenaria, ubicado en la calle José Martí en Bella Vista, porque estaba en su último año de vida y presentaba un severo estado fitosanitario confirmado por las autoridades de ornato Municipal, la Defensoría del Pueblo y el equipo técnico de la ANAM.
El árbol tenía en su interior un orifico que ascendía desde la base hasta una altura de 1.70 metros y se extendía a un área de dos metros cuadrados.
Debido a los perjuicios que causaba el árbol el promotor de un proyecto habitacional del lugar había solicitado el permiso para derribarlo y para ello presentó un plan de medidas de mitigación que incluye un proceso de arborización, que consiste en la siembra de 10 plantones por cada árbol talado.