Juan Delgado Pinzón, piloto del helicóptero SAN 100 no reportó emergencia alguna a la torre de control, poco antes de estrellarse contra el tejado del edificio Banana Price, donde murieron 11 personas.
Así quedó plasmado en el reporte preliminar que ayer dio a conocer Eustacio Fábrega, director de la Autoridad de Aeronáutica Civil (ACC), quien inexplicablemente abandonó el recinto donde se hizo la conferencia de prensa sin aceptar preguntas de los periodistas.
Con esta acción crecieron las dudas sobre las verdaderas condiciones de la aeronave, máxime cuando en el portal electrónico de Panamá Compra aparecía una solicitud "urgente" para adquirir un engranaje que le brinda potencia al rotor de cola.
El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alejandro Foxley, afirmó anoche que la Cancillería pondrá todos los recursos que sean necesarios para aclarar las causas del accidente.
"Vamos a enviar, si es necesario, a personas expertas que puedan no sólo enterarse sino estar ahí presentes en todo momento", señaló Foxley en declaraciones reproducidas por el diario chileno El Mercurio.
Pesquisas.
Precisamente, desde ayer, un equipo chileno de investigadores de accidentes aéreos se incorporó al grupo que continuará con las pesquisas para dar con la causa de esta tragedia.
Asimismo, se notificó a la Junta Nacional de Seguridad de Transporte de los Estados Unidos, como parte de la responsabilidad de Panamá de comunicar sobre el accidente al país de donde proviene el diseño y fabricación del aparato.
En estas labores también participarán las empresas fabricantes de la aeronave y motores.
La investigación se centrará en la bitácora de la aeronave, el proceso de mantenimiento, el estado de sus motores y el fuselaje, al que fue sometido en el último año.
Según reportes de la ACC, las turbinas tenían entre 700 y 1,200 horas de vuelo todavía disponible antes de cualquier trabajo de mayor envergadura.
El helicóptero había sido sometido a la inspección de 100 horas hace un mes, pero solo se revisaron elementos no cruciales para el vuelo.
Esta revisión equivale a la que se hace a un vehículo cada 10 ó 15 mil kilómetros.
El director de la ACC hizo hincapié en que el propósito "no es determinar la culpa o responsabilidad", ya que "todo trámite judicial o administrativo ha de ser independiente de esta investigación".