Zheng Xiaoyu, principal acusado en China por autorizar miles de patentes farmacéuticas fraudulentas y relacionado con el envenenamiento masivo ocurrido en Panamá, se declaró culpable por los cargos de negligencia y aceptación de jugosas sumas de dinero por sobornos.
Según destaca el periodista Li Xinran, del periódico Shanghai Daily, Zheng reconoció la mayoría de los cargos en su contra en la alta Corte Número 1 de Pekín. El ex funcionario, que dirigió la Oficina Estatal de Alimentos y Drogas de la República Popular China, enfrenta ocho cargos por aceptar sobornos por 840, 000 dólares y tres denuncias por malas prácticas administrativas.
Aunque Zheng admitió la mayor parte de las acusaciones, aclaró que fue a través de "su esposa y su hijo que se recibieron regalos y beneficios". "Yo no los detuve, lo autoricé y tácitamente, lo permití", reconoció. Una apelación de Zheng fue rechazada antes de iniciarse el juicio en la capital china.
Fiscales en China Continental destacaron que varias empresas farmacéuticas locales sobornaron al ex funcionario para tener permisos para fabricación y distribución de medicamentos.