De la misma manera, los usuarios tendrán que desembolsar 25 centésimos por el servicio y los nuevos autobuses circularán por la Vía Ricardo J. Alfaro, Transístmica y Vía España, tal como ocurre actualmente con los "diablos rojos".
Este mecanismo funcionará hasta tanto el Estado entregue en concesión las dos rutas (sureste y noreste centro), donde se establecerán horarios y paradas fijas.
Para esto último, no se tiene una fecha prevista, pero las autoridades aseguran que este proceso no debe exceder de un plazo de 6 meses.
"Este será el momento más crítico de la transición y no es la solución definitiva del tema. Este es el inicio de un proceso hacia un sistema articulado", admitió ayer Leonel Solís, responsable del Programa de Modernización del Transporte Masivo y Movilidad Urbana (TRANSM?"VIL).
Durante un conversatorio con periodistas de Panamá América, Solís explicó que la flota que comprará el Estado, a través de una licitación internacional, será arrendada o vendida a los nuevos concesionarios.
Fondos.
Aunque no se tiene un aproximado del costo de esta operación, Solís aseguró que los fondos saldrán del Gobierno Central y negó que vayan a solicitar un préstamo para concretar esta acción.
A medida que salgan los "diablos rojos" del sistema, el Estado los venderá como chatarra.
Solís prefirió no detallar el monto aproximado a pagar en concepto de compensación a los actuales propietarios de buses que vayan a sacar de circulación.
Explicó que dentro del proceso de reestructuración del transporte en la ciudad no se descarta la movilización de algunas paradas, principalmente aquellas que se encuentran mal ubicadas.