Minutos después, un canciller enérgico y muy molesto inició su discurso comparando el pasado de Panamá, con el actual de Venezuela, aduciendo que en ambas naciones hubo intervención de EE.UU.
El canciller venezolano Nicolás Maduro dijo que si bien respetarían la agenda de la Asamblea, Rice, con su discurso, intentó violentar la soberanía su país, lo cual era inaceptable.
"Hablan de violación de los derechos humanos, cuando ellos son los que violan los derechos de los inmigrantes con su "muro de la indignidad", refiriéndose a la frontera de México con EE.UU.
Tan pronto tuvo oportunidad, Rice intervino una segunda vez, asegurando que aunque el tema de la energía para el desarrollo es importante, no estaba de más hablar de la libertad de expresión, en defensa de la democracia.
No obstante, un amargo sabor dejó en algunos presentes, y hasta en el propio Maduro, que Rice terminó su intervención de dos minutos y se retiró, dejándolo con la palabra en la boca.
Aún así, Maduro exigió respeto a la soberanía de Venezuela.