Con la tradicional "quema de llantas" pero con menos convocatoria que otros años, residentes del barrio mártir de El Chorrillo conmemoraron ayer los 18 años de la intervención militar estadounidense a Panamá, que condujo al derrocamiento del ex general Manuel Antonio Noriega.
Héctor Ávila, dirigente de los damnificados de la invasión, volvió a criticar el hecho de que el gobierno de Estados Unidos todavía no haya indemnizado a los familiares de las víctimas, a pesar de que interpusieron la demanda en junio de 1990.
La Asociación de Familiares de los Caídos el 20 de Diciembre de 1989, exige la exoneración del impuesto municipal referente al pago de los terrenos de cementerio en todo el país para quienes tengan familiares caídos durante la intervención militar.
La agrupación también solicita que el programa de becas que lleva a cabo el IFARHU para los hijos de los caídos, sea decretado por ley de forma que no sea interrumpido de manera abrupta y que las madres de los caídos, sin posibilidad de lograr empleo por su avanzada edad, cuenten con un subsidio.
Gilma Camargo, abogada de los damnificados con residencia en Nueva York, regresó a Panamá para conmemorar la fecha y manifestó que están a la espera de la sentencia definitiva de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos.
Por su parte, FRENADESO protestó frente a la embajada de Estados Unidos.