Nación

Cientos de panameños esperan un trasplante


Saber que la vida depende de una donación de un órgano que puede llegar o no, es desesperante y más cuando se trata de personas que aún tienen mucho por qué vivir.
En esta situación se encuentran cientos de panameños y panameñas de todas las edades.
Unas cien personas están en listas de espera para recibir la donación de un riñón y 600 más ni siquiera han pasado por un proceso de evaluación y su vida se va vencida por la insuficiencia renal crónica.
La Navidad del año 2002 no fue igual para Alfonso Abrego. A sus aproximadamente 60 años, el 25 de diciembre, recibió el mejor regalo.
Luego de muchos años de angustias y desesperación, aquejado de una insuficiencia renal que prácticamente lo esclavizaba a realizarse periódicamente diálisis, su espera llegó a su fin, cuando le comunican que había un riñón para él.
El transplante se realizó en la Navidad del 2002, un momento que no sólo le cambió la vida por completo, sino que se la prolongó.
Hoy el señor Alfonso se encuentra en perfecto estado de salud y con grandes deseos de vivir.
Cuando recuerda esos días, sólo tiene palabras de agradecimiento para con los médicos y las personas que intervinieron en el transplante. Pero hay un agradecimiento muy importante que lo dirige a los familiares de la persona que le donó el órgano, que hoy le ha dado la oportunidad de empezar una nueva vida.
El transplante de órganos es una terapia sustitutiva para pacientes con daños permanentes en los órganos vitales, sin embargo, este tratamiento requiere de la solidaridad social para darle a otras personas la oportunidad de reincorporarse a una vida normal.
El artículo 31 de la Ley N°. 52 de 1995 establece que "producida la muerte de una persona, en los términos de la presente ley, siempre que exista donación previa, abandono del cadáver o presunción legal de donación, se podrá disponer de todos o parte de sus componentes anatómicos aprovechables, con el objeto de mejorar la calidad de vida de otras personas enfermas.
En 1990 se inició en Panamá un programa de trasplantes renales, aumentando cada día la esperanza de cientos de panameños que padecen de insuficiencia renal crónica terminal, que es la causa de que se realicen los transplantes.
Mientras 100 personas están en lista de espera para que se les trasplante un órgano, hay unas 600 personas en espera a ingresar a esa lista.
Desde 1990, cuando se inició el programa de trasplante renal en Panamá, unas 214 personas han sido beneficiadas. De 1990 a 1994, catorce personas fueron trasplantadas. De 1994 al 2001, unas 100 más, cifra que se ha mantenido progresivamente en los dos años siguientes.
Aunque el programa ha dado buenos resultados y sigue avanzando, gracias al apoyo de las autoridades de Salud y del pueblo panameño, todavía queda mucho por hacer.
Edgar Figueroa, vicepresidente del Comité Nacional de Transplante, señaló que fue muy difícil introducir este programa que hoy día es un éxito, además de constituir un gran ahorro para las instituciones de Salud, porque un transplante sale mucho más barato que las hemodiálisis o la diálisis peritoneal, que son otras de las terapias para estos pacientes.
"Lo más importante es que compartamos con nuestras familias el deseo de donar porque finalmente ellos serán los que tomarán la decisión", dijo Figueroa al hacer referencia a la donación de órganos.
Agregó que hay que tener presente que después que "morimos nuestros órganos no nos serán de utilidad", pero sí pueden ayudar a otros pacientes con enfermedades muy severas.
Por otro lado, el transplante es un tratamiento que requiere constancia en los medicamentos para evitar que el organismo rechace el órgano implantado. En este sentido, el señor Alfonso Abrego indicó que los pacientes tienen dificultades en adquirir algunos medicamentos en el Seguro Social, debido a que éstos están racionalizados, por lo que tinen que interrumpir por varios días las medicinas que tienen un alto costo.
Ante esta situación, Norberto Muñoz, presidente de la Asociación Nacional de Pacientes con Insuficiencia Renal Crónica y Familiares (ANPCIRCF), indicó que están conversando para solucionar el problema de los pacientes en cuanto a la falta de medicamentos.
Esta asociación está realizando una campaña para la donación de órganos en todas la Policlínicas de la Caja de Seguro Social, a través de formularios para los interesados con la finalidad de crear conciencia en la población e incluir un mayor número de donantes.
Los trasplantes más frecuentes en Panamá son los de cornea y riñón. Sin embargo, en el 2001 se inician en el Instituto Oncológico Nacional, transplantes de medula ósea, los que han tomado mucho auge, realizando 45 transplantes en estos tres años.


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151454
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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