Cansados de la falta de agua potable, los pobladores de la comunidad de Finca 51 cerraron la vía Internacional.
Luis Fonseca, afectado, indicó que el agua que sale de los grifos es chocolate y maloliente.
Alegó que el problema data de hace más de quince años y a veces tienen que recoger agua lluvia para tomar.
"Aquí no nos hemos muerto, porque Dios vive cerca de este pueblo", dijo Fonseca quien mencionó que están preocupados por la salud de los niños.
Esperan pronta ayuda del IDAAN.