El vertedero que se encontraba en la entrada del volcán Barú fue cerrado, luego que los propietarios del terreno demandaron al Municipio de Bugaba por el depósito ilegal de desechos en este lugar.
Los turistas cuando pretendían subir al Volcán Barú no les quedaba más alternativa que pasar por el vertedero repleto de moscas y gallinazos.
En el informe se advierte de la existencia de canales que arrastran desechos como latas, botellas y cenizas de la basura calcinada hacia el mar.