El legislador arnulfista Alberto Cigarruista se mostró a favor de una constituyente paralela para reformar la Constitución Nacional, mientras que el opositor Miguel Bush dijo que antes de pensar en esto hay que resolver problemas como el hambre y desempleo que es lo que espera el pueblo.
Contrario a la tesis planteada por el asesor presidencial, Miguel Antonio Bernal, Cigarruista dijo que hay que convocar a una constituyente paralela con el único objetivo de reformar la Constitución Nacional.
A juicio de Cigarruista, no se puede hacer como en Venezuela o Colombia, donde se convocó a una constituyente con todos los poderes, porque podría suceder que después disuelven la Asamblea Legislativa, destituyen a los magistrados de la Corte o hasta la misma Presidenta de la República.
Hay que perder el miedo a una constituyente, porque antes de convocarla hay que establecerle un periodo para su funcionamiento y los temas que debe abordar.
Mientras que el perredista, Miguel Bush, afirmó que antes de pensar en modificar la Constitución Nacional u otras leyes, tiene que empezar a resolver el problema del hambre que afecta a la mayoría de los panameños.
Lo que quiere el pueblo es casa, comida, trabajo y la solución inmediata a sus necesidades más urgentes y no se preocupa por cosas como la Constitución Nacional o la modificación de leyes.
Realizar un referéndum para preguntar al pueblo, si quiere que se modifique la Constitución Nacional, sería hacer una inversión millonaria en algo a lo que la gente ni siquiera le tomará importancia.
Definitivamente que hay necesidad de modificar aspectos de la Constitución Nacional, pero en este momento es una propuesta "trasnochada" de parte de algunos sectores arnulfistas y abogados.
El legislador Cigarruista dijo que entre los temas que merecen ser objeto de una modificación están el nombramiento de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y los jueces, la elección de los legisladores (nacionales o circuitales), el régimen municipal y otros de similar importancia.