Durante el anuncio, Delgado cuestionó la mora judicial argumentando que cerca del 60 % de las 12 mil personas que se encuentran detenidas en los centros penitenciarios del país no se les ha hecho juicio.
Dónde está la participación de lo que es el sistema judicial de Panamá para efectos de que el 60 % de los que están allí detenidos se defina si son condenados o no, preguntó.
Detalló que en estos momentos existen 12 mil presos en cárceles cuando en realidad estas tienen capacidad para 7 mil reclusos, por lo que señaló que lo que se quiere es desalojar estas cárceles con la construcción de centros nuevos que en su conjunto tendrán una capacidad para 3 mil 200 detenidos.
Las cinco cárceles, una en El Renacer, Veraguas, Chiriquí, Bocas del Toro y otra en Panamá; en La Joya, se construirán en un periodo de año y medio para alivianar el hacinamiento. También será construido un centro de cumplimiento para menores en el área de Pacora.
Fueron dos reos recapturados que lo salvaron de ser apresado. "No, no, este pela"o no es de aquí", indicó uno de los detenidos.
Fue así como Irving logró su libertad. No recibió disculpa por los golpes recibidos y para colmo le tocó caminar una larga distancia hasta llegar a su hogar, ya que sus captores ni siquiera lo regresaron a casa.
La comunidad de El Naranjal es muy próxima a la cárcel, hasta las voces y plegarias de los privados de libertad pueden oírse a lo lejos.
Los moradores saben por dónde pasan los prófugos y lo único que les queda es cerrar sus puertas al escuchar las sirenas de alerta.
Se quejaron que la Policía Nacional bajó la guardia, ya que el pasado miércoles en la noche vieron pasar a un prófugo que le pidió ropa a un residente, caminó hacia la parada, tomó un bus y se fue.
Panamá América observó ayer que en el lugar no había un sólo agente policial.
Los prófugos al pasar, indican con señales a quienes los ven que guarden silencio.
En pocos casos se han registrado robos de prendas de vestir, aún así los moradores viven atemorizados.
Al darse una evasión los habitantes de las viviendas más cercanas a las cárceles, no pueden dormir.