N una pregunta se resume el sentimiento de las autoridades. "¿Qué más podemos hacer.. poner a policías por todo el país para verificar que las personas cumplan con salir de las áreas inundables?".
Con estas palabras, Roberto Velásquez Abood, director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) parece quedar claro que las autoridades se sienten atadas de manos para impedir que muchas familias sigan ocupando casas en las márgenes de ríos y quebradas.
Sólo en el distrito de Panamá hay sectores dentro de 12 corregimientos propensos a inundaciones, por ejemplo: Las Garzas, El Pailón, Montería, La Siesta, Nueva Esperanza, según informes de la entidad.
Velásquez considera que únicamente "dedicando un funcionario, incluyéndome a mí, en cada uno de estos puntos todo el día, sentados como un policía", se solucionaría el asunto, aunque "no debemos ser policías".
"Si se les dará una solución habitacional, si ven que hay un letrero que dice "no habitar, área inundable", por qué meten las casas allí de todas maneras, por qué utilizan los letreros de SINAPROC como estructura de la vivienda", criticó Velásquez.
El director del SINAPROC aprovechó para solicitarle a los representantes y corregidores que efectúen la vigilancia a fin de que las personas salgan del área inundable, pues deben hacer su trabajo y ser vigilantes.
Pero, se trata de una responsabilidad compartida entre el Ministerio de Vivienda (MIVI), Ingeniería Municipal, el Ministerio de Obras Públicas (dependiendo de la situación) y Protección Civil.
Por su parte, el coordinador de Corregidores de la Alcaldía de Panamá, Eliécer Barsallo, señaló que si el SINAPROC o el MIVI le solicita a los corregidores que remuevan a las personas que están en riesgo, lo hacen.
Sus declaraciones dejan entrever que las autoridades no les han dado instrucciones para proceder con desalojos, pues insistió en que colaborarán si se lo pidieran.
En El Pantanal de Tocumen (área inundable), Irene Vargas desestimó las consecuencias de vivir en un sitio peligroso que no tiene desagües.
Sostiene que no es riesgoso vivir allí y desde 1994, cuando lo habita con sus dos hijos, sólo la inundación del 17 de septiembre ha afectado sus pertenencias.
Por su parte, Dora Mosquera, de la Junta Comunal de Tocumen, señaló que a esas familias, en tres ocasiones les han ofrecido salir del área, pero se oponen. De 43 sectores, 12 son inundables.
En el distrito capital la situación es crítica, el pasado 16 de octubre se reportó la última inundación en el sector de Las Garzas de Pacora, que afectó a por lo menos ocho comunidades.
Eladia Ortega, residente en el sector 3 de La Mireya, ha visto cómo todos sus vecinos se han mudado, porque la furia de los ríos Cabra y Pacora ha acabado con su tranquilidad.
Ella tiene una niña de un año y hace poco amplió su casa de bloques, incluso no ha salido del área porque le ofrecieron un lote en Paso Blanco y según cuenta, era muy pequeño.
Ortega reconoce que está en un área peligrosa, pero sigue allí.
Por otro lado, Dalila Bernal, jefa de la Unidad de Prevención de Desastres de la Alcaldía de Panamá, recordó que el mal hábito de la disposición de los desechos, provoca inundaciones.
Bernal señaló que se están capacitando a las comunidades en gestión local de riesgos para que sean parte de la solución.
En un recorrido efectuado por Panamá América se comprobó la insistencia de las personas en construir en áreas de peligro, a pesar de que las autoridades han señalado que el sitio es inundable y es prudente desalojar.
Un niño camina por una vereda en El Pantanal de Tocumen donde se puede observar, en la vivienda de la izquierda, el nivel que las aguas alcanzaron en la última inundación. El desastre causó pérdidas considerables en enseres domésticos.
Estas son las condiciones precarias en que las personas en el área inundable de Las Garzas de Pacora, lavan sus ropas. Las medidas de higiene son mínimas, por lo que el riesgo de una epidemia está latente, dado el desborde del río.
Círculo vicioso de una tragedia
La Alcaldía de Panamá y Protección Civil adelantan el proyecto "Reducción de Riesgos a Inundaciones", donde se han incluido siete corregimientos de la capital propensos a estos desastres naturales.