El fiscal segundo de Drogas, Patricio Candanedo, aseguró que citará a todas las personas mencionadas y vinculadas al trasiego de 3,000 fusiles AK-47 en la embarcación Otterloo y que fueron a parar a manos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Agregó que se ha solicitado la asistencia judicial a México, Guatemala, Nicaragua y Colombia para esclarecer este caso.
Dentro de la investigación se logró establecer que la Policía de Nicaragua no realizó los trabajos de vigilancia de los contenedores embarcados en el puerto de Rama y fue allí en donde fueron cambiados los que transportaban pelotas plásticas por los que contenían las armas.
Según las investigaciones, se ha podido establecer que no correspondió a la Policía nicaragüense ejercer las labores de vigilancia sobre los contenedores y esta es una parte de la averiguación más importante.
El fiscal Candanedo detalló que las autoridades mexicanas enviaron una serie de documentos e informaciones sobre los movimientos realizados por el Otterloo en ese país. También solicitó información sobre el ciudadano mexicano Miguel Onnattopp.
Explicó que si es necesario viajará personalmente a Guatemala, Nicaragua y Colombia para obtener mayores detalles sobre las transacciones realizadas para entregar las armas que luego fueron llevadas al puerto de Turbo, en Colombia.
Detalló que no existe constancia de la parada del Otterloo en el puerto de Cristóbal cuando se dirigía hacia Turbo, por lo que es poco probable el descargo de armas aquí.
El funcionario de instrucción no descartó citar a miembros de la Policía Nacional mencionados inicialmente como la parte compradora de las armas, y a una serie de particulares con residencia en Panamá, quienes actuaron como intermediarios para la adquisición de las armas.
A la vez podrían ser citados los representantes legales de la empresa Trafalgar Maritime Internacional, propietaria del Otterloo, su agente residente y su capitán Carlos Aguilar, quien guió la embarcación de regreso a Panamá.