La ciudadanía ya se manifestó sobre el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto de la Cinta Costera.
Ayer, se realizó una consulta pública en el auditorio de la Lotería Nacional de Beneficencia.
La población se quejó por la contaminación temporal del aire, por el aumento de las partículas y gases tóxicos emitidos por la combustión de dragas, camiones, maquinarias y equipos durante la obra.
Además, hicieron énfasis en el posible incremento del ruido ambiental producido por estos motores y los daños a las vías actuales por el peso y los traslados de los materiales al proyecto.
Estas preocupaciones fueron expuestas a Belisario Polo, quien realizó el estudio de los aspectos físicos y biológicos del proyecto que desarrolló la empresa Louis Berger Group, Inc. y que ejecuta el Ministerio de Obras Públicas.
Polo recalcó que este proyecto no afectará los bosques ni mucho menos las aves playeras ni migratorias.
Indicó que se ha acordado (y lo resaltaron varios expositores) que el traslado de los materiales se llevará a cabo el 60% por vía acuática y el 40% será terrestre, pero en horas nocturnas y por vías poco transitadas.
Por su lado, Luis Campana, quien habló sobre la nueva vialidad, afirmó que con el proyecto se podrá agilizar el movimiento vehicular, porque el flujo será ininterrumpido.
Aunado a esto, tendrá las seis vías actuales para entrar a la ciudad y cuatro vías más para salir.