En un empeoramiento de la tensión entre el Vaticano y el mundo musulmán por las declaraciones atribuidas al Papa Benedicto XVI, un grupo de clérigos islámicos pakistaníes exigieron a la Santa Sede la inmediata renuncia del Sumo Pontífice, por ofender a la religión mahometana y al Profeta Mahoma.
Mientras que los sectores "duros" del mundo islámico se preparan para cumplir hoy su promesa de "expresar la ira" por las palabras del Papa.
"Aquí existen intereses personales de la Corte que impiden que la objetividad prevalezca en este caso", alegó.
Almendral estimó que este tipo de procesos ponen en peligro la independencia judicial de los jueces y magistrados, que ahora sienten temor para externar sus fallos.
Dijo que existen funcionarios dentro de la Corte que están tocando la puerta de los despachos para acelerar su separación del cargo.
A su vez, explicó que una vez el fallo de su separación del cargo sea público, acudirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para presentar una denuncia contra el Estado.
"Estamos alertando a la familia jurídica que la independencia judicial está en peligro", aseguró.
El fiscal Candanedo presentó la queja contra Almendral y Rolando Quezada Vallespi, por haber liberado a 26 narcos dentro la Operación Buenaventura, una de las primeras fases de investigación que llevó al arresto de Pablo Rayo Montaño y parte de sus testaferros, que se movían en varios países.