Panamá está en peligro de enfrentar una sobrepoblación de cocodrilos en áreas como la cuenca canalera, por la falta de un plan para el manejo de la especie.
Hace falta información elemental, como cuántos son y dónde están, porque el estudio genético iniciado en el 2001 por el Smithsonian y el Instituto de Investigación Agropecuaria, se paralizó en el 2005 por falta de recursos.
El tema toma vigencia, luego de la desaparición, esta semana, de un pescador arrastrado al lago Miraflores, en las riberas del Canal, por un enorme cocodrilo. Este lago es visitado por familias enteras que se dedican a la pesca de sargentos y tilapias.
La especialista del Instituto Smithsonian, Miryam Venegas, recomendó la implantación de una época de restricción en el área de Miraflores, cuando las cocodrilos están procreando, entre los meses de enero y febrero.
Con esta última nación, el papel protagónico de Ferrer fue fundamental para que en diciembre del año pasado, en Washington, se pusiera término a unas negociaciones que empezaron en el 2004.
Tan solo en los dos últimos años la oferta exportable se ha diversificado en 277 nuevos productos no tradicionales, generando 10, 900 nuevos empleos, y se ha logrado incursionar en mercados como el de Albania, Chipre, Gibraltar, Kuwait, San Martín y Senegal.
Con el segundo socio comercial del país, Europa, Ferrer informó que el equipo negociador está haciendo los primeros contactos con el sector privado para estar preparados a la hora de la reactivación formal de las negociaciones.
Mientras que con el tercer socio comercial, Centroamérica, esperan cerrar el 15 de junio el TLC con Nicaragua y siguen negociando con Honduras, y con Costa Rica buscan una próxima fecha.
Con orgullo manifiesta que es un honor poderle servir a la Patria, gracias a la confianza depositada en su persona por el presidente Torrijos.
"Pocos trabajos te pueden dar tanta satisfacción personal, como el servicio público", puntualiza, al tiempo que menciona los proyectos de vivienda, acueductos, programa de salud y educación que han sido posibles gracias a las negociaciones que ha dirigido, en diversos campos.
Pero, pese al éxito, su suave mirada no puede negar que para la familia la ausencia por horas prolongadas de trabajo y por viajes, es algunas veces difícil de entender y aceptar.
Para apaciguar un poco su ausencia, a sus dos pequeñas niñas les está enseñando que todos los panameños deben tratar de devolver a la sociedad un poco de lo que Dios les ha permitido tener a través del esfuerzo y del trabajo.
Ferrer es un convencido del servicio público, por lo que cada día pone todo su empeño en hacerlo mejor, teniendo como norte que Panamá se merece mejores días.