En la calle continua al antiguo Instituto Justo Arosemena (IJA) de casino, en Perejil, hay un colchón que está listo para que cualquiera que que quiera darle uso.
Lo que no se sabe es si fue dejado allí por un indigente que ha hecho de esa esquina parte de su casa o fue abandonado por alguien para que el camión recolector lo retirara.
"Desde el año 2000, hay mucha violencia y los jóvenes se dedican a robar, porque no encuentran trabajo", subraya.
Este panameño no perdió la oportunidad de culpar también a los gobiernos por "la mala administración".
Otro caso es el de la señora Rosa Mejía, una humilde trabajadora que viaja desde Penonomé a vender bolas de cocada a B/. 0.25.
Cuando tiene suerte se gana unos B/. 9 , sacando los B/. 14 de pasaje.
Mejía, con gran tristeza, nos dice que ha tenido que recurrir a esto porque desde el 1984 no consigue trabajo.
Ella también coincide con Julián en que la falta de empleo se debe a "la corrupción que hay en el gobierno", por lo que pide que pronto se tomen medidas.
De acuerdo con la Encuesta Hogares, realizada por la Contraloría General de la República, en la provincia de Panamá, unas 54 mil 503 mujeres se dedican a trabajos informales, lo que representa un 40.7% en este sector.
Mientras tanto, la tasa desempleo hasta agosto de 2006 era de 8.6%.